Andrés Calamaro actúa el próximo viernes en la zona Volvo de Alicante y con su directo comienza nueva etapa. No ha dejado nunca de subirse a un escenario, recuerda a Fito y, sobre todo, a Los Rodríguez. Defiende el rock como declaración de principios y filosofía de la vida. Sabe que ahora ya no es un problema de discográficas, porque los temas llegan a cualquier rincón del mundo, y sigue asumiendo riesgos, en otra época, pero con las mismas ganas.
- La última coincidencia suya con Fito supo a poco. ¿por qué no se hicieron más conciertos, si funcionaban muy bien de público? ¿Está previsto que vuelvan a subirse al escenario?
- No fue poco, fue ideal … Era la gira triunfal de Fittipaldi y me invitó a un compartir un instante fecundo, que repetimos a finales de aquel año en Suramérica; podrían haber sido más conciertos y podría no haber sido ninguno, Fito no me necesitaba para nada sin embargo fue una gran fiesta de rock y canciones con guitarra, hicimos tremendos conciertos en Galicia y Barcelona... y noches de apoteosis en Buenos Aires y el Orfeo cordobés.
- El proyecto antológico de su música da mucho que hablar. Los seguidores lo celebran, pero las discográficas, ante tantos temas ¿qué opinan?
- Las discograficas no se preocupan por mí, al contrario; ahora lo único que vale es un repertorio que dé mucho que hablar, que se cante, que se sienta; importa la cantidad de gente que está escuchando tus canciones ahora mismo, ya no es una cuestión discográfica, ahora cada uno escucha la canción que quiere y cuando quiere. Es un link.
- Hábleme del proyecto de Andrés, y por qué abarca ese periodo de tiempo de tu carrera.
- Abarca una década justo después de Los Rodríguez, es importante poder hacer un balance posterior a esos discos tan buenos (con Rodríguez); además fue un periodo fecundo de mi vida musical, discos de riesgo, grabaciones de otro siglo, muchos registros.
- Cómo ve el estado de salud del rock en España.
- El rock siempre está en su mejor momento; estamos los que estamos y después está Jimi Hendrix, que siempre tiene 27 años.
- Quizás falten más jóvenes rockeros que marquen más época, como en el caso tuyo con grupos ya memorables. ¿Qué recuerdos tienes de Los Rodríguez?
- Todos somos jóvenes hasta que se demuestre lo contrario, discos grabados hace cincuenta años siguen marcando tendencias; las épocas son algo propio de cada uno; el rock siempre está en su mejor momento. No existe música vieja y nueva, sólo hay música que ya nadie escucha y canciones eternas que se van a escuchar siempre. Los Rodríguez no fuimos masivos, pero tocamos mucho y grabamos unos pocos discos muy buenos. Tengo muchos recuerdos de aquella época, y muchos olvidos también; el rock como forma de vida tiene tantas posibilidades…
- ¿Cómo envuelve sus canciones ahora, cómo es el directo que traerá a Alicante?
- Las canciones van progresando con el tiempo y con los años de tocarlas; en el rock, como en el blues y en el jazz, hay que repetir mil veces cada canción para aprovecharla realmente; no importa cuales canciones tocamos, importa cómo las vamos a tocar y cantar. Creo yo.
- Siempre se ha dicho que ser rockero es además una declaración de principios. ¿Está de acuerdo? ¿Cómo describiría esa filosofía?
- Sí. Cobrarle a la vida al contado, hacer lo que uno quiera y que sirva para vivir como uno quiere, hacer realidad hasta el ultimo sueño despierto, surrealismo, ropa, instrumentos, poesía, feminismo, rebelión, independencia, ateísmo, levantarse tarde, impunidad, sentido del humor.
-¿Qué prepara en este momento?
- Termino de ensayar. Además de eso, estoy desarrollando estrategias para que el entorno sea funcional a mis prioridades.
- La crisis ha llevado a contratar menos por parte de instituciones, y las vacas gordas, quizás demasiado gordas, se han quedado en esqueléticas. ¿Está ahora como debería haber estado siempre?
- La crisis es mi hábitat y mi ecosistema, ya aprendí a progresar, a seguir ganando a pesar de la crisis; eso de llorar por la crisis no va conmigo; nunca conté con las instituciones estatales o hibridas; a los músicos siempre nos apuran con alguna crisis, yo ya aprendí a fumar bajo el agua, hasta un asado puedo hacerlo debajo del agua. Me sigo expandiendo, estoy tocando en mas países y por mas dinero, gracias a Internet mi repertorio se esta moviendo por la mitad del mundo y a toda velocidad, son links y canciones en ipods, spotify, redes sociales, blog y sites de incondicionales, giras, radios. No me sirve para nada pensar que hace quince años estaría vendiendo mas discos; ya los vendí, tampoco voy a buscar problemas teniendo soluciones.
- Para alguien de indudable largo recorrido como usted, ¿qué le diría a los que empiezan y ni siquiera se plantean formar una banda, tocar en salas, y sólo piensan en triunfar con un tema en la radio, y luego ya veremos...?
- Ningún músico piensa así, el rock no es eso, y no hace falta que yo explique algo que los demás ya saben; hace falta mucha pasión, mucha mística, hay otras prioridades clarísimas antes de pensar en escuchar tu canción en la radio y hacer un dinerillo; son cosas más valiosas, y excitantes, que sonar en la radio o vender discos; cosas que ni el dinero puede comprar… Cuando se entendió eso, lo demás viene… llega. A los músicos nos gusta tocar (jugar, se dice en inglés), y se puede vivir jugando.