Los padres de alumnos del colegio La Galia amenazan con nuevas movilizaciones. Ayer se volvieron a concentrar a las puertas del centro educativo para mostrar su rechazo a dividir a los alumnos de 4 años en las clases de 3 y 5. El presidente de la APA, Juan Antonio Soto, aseveró que los pequeños de los cursos de Infantil no entrarán a clase hasta que la Conselleria de Educación habilite un aula para ese grupo y nombre al profesor.
Además, las protestas de todo el colegio se repetirán cada martes. A la de ayer se sumaron el alcalde, Alejandro Soler, y la edil de Educación, Blanca González. Representantes municipales y padres consideraron «injusta» la decisión de la Generalitat de separar a los pequeños de 4 años en otras clases «en función de su sociabilidad y su inteligencia».
Esta situación que atraviesa el centro se ha agravado aún más con la falta de profesora para los niños de 6 y 7 años. La maestra que debía hacerse cargo de ambos niveles -primero y segundo de Primaria- se encuentra de baja laboral por embarazo desde principios de verano, sin embargo la Conselleria aún no ha designado sustituta y son los docentes de otros cursos los que se ven obligados a hacer turnos para que los pequeños no estén desatendidos.
Los problemas en Educación Primaria también afectan a otros centros como el Clara Campoamor, que tiene su sede este curso en el Carlos III: Los padres han denunciado que desde el comienzo de las clases se han registrado ya cuatro robos y un quinto intento el lunes.
Sustracciones
En el primero fueron sustraídas 130 agendas escolares que estaban guardadas en el comedor y que ya han sido repuestas por el Ayuntamiento. En el segundo dos individuos saltaron la valla para apropiarse de unos triciclos que habían quedado en el patio, mientras que en uno de los últimos robaron las bandejas metálicas que utilizan los niños para comer, con un valor económico significativo.
La actuación de las fuerzas de seguridad ha permitido la detención de cuatro personas. La Concejalía de Educación ha anunciado que establecerá un dispositivo especial de vigilancia alrededor del colegio y se está realizando ya la tramitación e instalación de alarma en el comedor, que se suma a la existente en el colegio, ambas conectadas con la Policía. Entre otras medidas también se ha procedido a aumentar la iluminación de la zona durante la noche.
Más tranquila ha sido la vuelta a clase en los institutos de Secundaria, que abrieron ayer sus puertas para dar la bienvenida al nuevo curso. Según la edil de Educación, no hubo incidentes.