Para el próximo curso escolar la «tan anunciada» remodelación del colegio El Acequión, «tampoco estará ejecutada», según el grupo municipal de Los Verdes de Torrevieja. Los ecologistas denuncian «el retraso que acumula esta actuación para ampliar y mejorar las instalaciones del centro educativo, que fue anunciada en 1998, así como «el incumplimiento de los compromisos ante la comunidad escolar de Torrevieja por el conseller Font de Mora, pese a la necesidad de abordar la ejecución de las numerosas deficiencias afectadas».
El grupo municipal torrevejense dice que «el propio conseller de Educación indicó que las obras se iniciarín después de la aprobación del proyecto de ejecución, el cual está actualmente en supervisión, que después pasará a licitación, baremación y adjudicación de las obras, «con los pertinentes plazos legales para completar este proyecto de obras».
Sobre el coste y su consignación presupuestaria «el conseller se limita a indicar que el presupuesto vigente en estos momentos para la mencionada actuación es el presupuesto de ejecución por contrato del proyecto básico aprobado, «lo que indica que no hay nada previsto en los presupuestos de la conselleria», critica LV.
Los Verdes asegura que Font de Mora, junto al alcalde de Torrevieja, Pedro Hernández Mateo y otras autoridades locales, comunicaron la ampliación del colegio El Acequión a la comunidad escolar en un encuentro celebrado en el año 2005.
Según Los Verdes, desde dicha fecha y hasta la presente respuesta facilitada en las Cortes Valencianas «sólo se tenía constancia de la adquisición del suelo requerido para la ampliación, sin tener noticia acerca de cualquier otra actuación sobre dicho proyecto».
Como «precaria» califican Los Verdes la política educativa en la que «el Consell mantiene gran parte de sus centros e instalaciones escolares en aulas prefabricadas» y que, añade, junto con la falta de personal y de recursos en los centros educativos «son, en gran parte, los causantes del elevado índice de fracaso escolar». Según los ecologistas, esta circunstancia «se produce mientras se da subvenciones a centros escolares privados y se fomenta en boicot a la asignatura de Educación para la Ciudadanía que definen la rácana y esperpéntica política educativa del Consell».