La juez Cristina Costa Hernández ha rechazado archivar la investigación que sigue por la supuesta apropiación indebida de dos vehículos Skoda Octavia propiedad del Lucentum SAD como pretendía el ex presidente del club, Luis Castillo, único imputado en las diligencias.
En un auto fechado este mes al que ha tenido acceso este diario, la magistrada considera que el caso Skoda «reviste caracteres de infracción penal», por lo que no procede el sobreseimiento libre de la causa solicitado por la defensa.
«Al margen de las alegaciones prematuras efectuadas por la parte denunciada en su escrito, lo procedente era, como se hizo, incoar diligencias previas a fin de investigar los hechos», relata la juez.
En esa línea, confirma que continuará la investigación, como solicitaron, tanto la Fiscalía, como la acusación particular, que ejerce el Lucentum, en sus escritos de respuesta a la petición de archivo.
Costa sostiene que su decisión está amparada por los artículos 777.1 y 311.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que establecen la obligatoriedad de los jueces de practicar diligencias siempre que no las considere «inútiles o perjudiciales» para determinar «la naturaleza y circunstancias de los hechos denunciados y las personas que en ellos hubiesen podido tener participación».
De esta manera, sólo cuando se hayan recabado los indicios y pruebas existentes «procederá acordar alguna de las resoluciones previstas en la ley»: o bien se archivan las diligencias o se dicta auto de apertura de procedimiento abreviado.
La magistrada, que abandonará en breve el Juzgado de Instrucción 1 de Alicante para ocuparse de un Juzgado de Violencia sobre la Mujer (JVM), califica de «prematuro» acordar un sobreseimiento en estos momentos.
Además, recuerda que el sobreseimiento libre de las diligencias que había solicitado la defensa de Luis Castillo únicamente puede decretarse cuando los hechos no revistan delito, no estén suficientemente acreditados o bien no puedan imputarse a personas conocidas.
Ninguna de esas premisas se dan por ahora en el caso Skoda, pues el club adjuntó diversa documentación que arroja sospechas sobre la actuación de Castillo a la denuncia presentada en enero de este mismo año.
El ex presidente del Consejo de Administración del Lucentum declaró ante la juez en calidad de imputado el pasado mes de abril por un presunto delito de apropiación indebida de dos coches. En su comparecencia, que se prolongó durante 45 minutos, Castillo admitió que no conocía a Francisco Javier Micó, la persona que figura en los documentos de compraventa de ambos vehículos, y dijo ignorar si éstos habían sido tasados antes de esa operación.
Esos contratos fueron remitidos por el propio imputado al club en octubre del año pasado. Estaban sin firmar, llevaban fecha de abril del 2007 y recogían el irrisorio precio de venta de un euro para cada vehículo.
En su declaración, Castillo negó que tuviera en su poder los turismos y vino a derivar la responsabilidad en este asunto en el actual presidente del Lucentum, Miguel Cano.
La juez quiere contrastar ahora su versión con la de varios testigos que ya ha citado a declarar, según pudo saber La Verdad por fuentes próximas a la investigación. Entre ellos destaca el consejero del club Santiago Balaguer, a quien el imputado nombró durante su comparecencia y que se puso en contacto con él hace varios meses para preguntarle por el destino de los coches. También está citado el propio Micó.
Paradero desconocido
Uno de esos Skoda sigue en paradero desconocido. El otro se vio involucrado en la comisión de un delito contra la seguridad vial en el municipio murciano de Los Alcázares el 2 de noviembre del pasado año.
El hombre que lo conducía, un chileno llamado Rodrigo Andrés Bergez, fue detenido por circular de forma temeraria, huir de la Guardia Civil antes de empotrarse contra unos maceteros.