A principios del mes de febrero, cuando arreciaba la crisis financiera internacional y económica en España y en la provincia, ya lo avanzó el presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Antonio Fernández Valenzuela. «Hay muchos dramas de empresarios que se están jugando hasta su propia casa», dijo Valenzuela en una entrevista en este periódico. Pocos meses después, la estadística acaba por darle la razón.
La concesión de créditos hipotecarios ha amortiguado de forma más que considerable su caída libre en el último mes medido por el Instituto Nacional de Estadística (Ine), el de marzo, debido no al repunte real de venta de casas en stock nuevas o de segunda mano.
Principalmente, el cambio de tendencia se debe a que numerosos propietarios de pymes, necesitados de liquidez urgente para disponer de circulante con el que pagar pequeñas inversiones o lo más básico, el pago de las nóminas de sus empleados, tienen que volver a hipotecar sus propiedades inmobiliarias. Su residencia turística e incluso su primera vivienda. La situación también es trasladable al caso de numerosísimas familias alicantinas, que de esta forma renegocian sus créditos al consumo, pese a que tener ya pagados los pisos total o parcialmente.
Esta realidad es la que destaca en estos momentos en el mercado hipotecario alicantino, según fuentes oficiales de Caja del Mediterráneo (CAM), que acapara más de la mitad de la tarta crediticia de la provincia. «Hay muchas rehipotecas, porque hay gente que necesita no sólo incrementar sus garantías para obtener liquidez, para empresas o para cosas particulares, sino también porque hay muchas familias que necesitan refinanciar sus deudas de forma urgente al quedarse uno o varios miembros sin empleo de forma repentina», asegura la fuente.
La fórmula para «tapar agujeros», como reconocen desde la CAM, ofrece en estos momentos más comodidad no sólo a las pymes, sino también a las familias más enfrascadas en la deuda. «Con los tipos como están y con una tendencia incluso más a la baja del euríbor, esta es la salida para muchas personas», insisten desde Caja del Mediterráneo.
Tendencia nueva
Cuando hace apenas una semana apareció publicado el dato de hipotecas del Ine, diversas fuentes interpretaron que, en el caso de Alicante, se había moderado la caída libre del mercado hipotecario. La suscripción de créditos retrocedía a un ritmo del 25% y el 30% en los últimos doce meses y parecía que no tenía solución de continuidad. La tendencia en marzo se ha roto por completo, ya que esa disminución es de un sólo dígito, lo que no se traduce en una venta real de casas.
Antes bien, mientras que los 2.605 créditos otorgados en marzo por la banca alicantina suponen sólo 193 menos que en marzo del 2008 (una caída de sólo el 7%), la venta de casas se redujo un 27% en el mismo mes de marzo, en el que se cerraron 1.798 operaciones de compraventa de pisos.
Desde Bancaja, no confirman la mayor demanda de rehipotecas para obtener garantías adicionales para conseguir liquidez pymes y familias. «En el primer trimestre del año se ha notado una menor demanda del crédito, pero hemos logrado aumentar un 0,79% el crédito a clientes manteniendo la política de crecimiento basada en la rentabilidad y calidad del riesgo».
Fuentes notariales de Alicante también admiten que la gestión de apertura de rehipotecas está paliando, sólo en parte, la fuerte caída de la actividad de los despachos. Oficialmente, el Colegio Notarial de la Comunidad Valenciana se limita a decir que «la crisis nos afecta como a cualquier otro colectivo, pero no se puede generalizar».
Otas informaciones apuntan a que las notarías han reducido un 50% su actividad normal y se concentran ahora en refinanciar deudas de empresas y particulares. En el último consejo de Bancaja se informó de esta nueva realidad: reestructuración de la deuda empresarial.