Un simulador de riesgos laborales al volante, instalado durante toda la semana en la empresa Ayuda de transporte sanitario urgente, analiza desde ayer de la cabeza a los pies a cientos de conductores profesionales. El objetivo, según explica el secretario de la federación del Transporte de UGT en Alicante, José Sagredo, es reducir el actual índice de siniestralidad laboral en los trabajos relacionados con la carretera e incluso en los accidentes in itinere, aquellos que se producen en la ruta que separa el domicilio del trabajador y su centro laboral.
La radiografía del conductor profesional la realiza el Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial (Intras) de la Universidad de Valencia. Participa el grupo de investigación Dats (Desarrollo y Avances en la Tecnología de Seguridad) y el simulador es propiedad de la empresa Iniciativas de Tráfico y Seguridad Vial.
Asesorados por el profesor y experto Juan Carlos Pastor, decenas de conductores de muchas empresas alicantinas recibieron ayer las primeras instrucciones, no sólo teóricas sino sobre todo prácticas. En una cabina desplegable, a la que no le falta ni el aire acondicionado, los chóferes toman asiento y cogen el volante. Delante, una pantalla simula una viaje en las condiciones más inhóspitas: con nieve, niebla, de día, de noche, con día lluvioso, con curvas y hasta con el cruce inesperado de un peatón.
«Lo bueno que tiene esta experiencia de la simulación es que, por primera vez, se unen los dos ámbitos, el de la prevención de riesgos laborales y el de la seguridad vial», explica Pastor. La investigación práctica, que es organizada por UGT y subvencionada por la Conselleria de Economía y Empleo, parte de la base de un dato incontestable: «La gente se mata en la carretera en un radio de acción de cuarenta kilómetros desde su lugar de residencia, es decir, cuando trabaja o cuando va i viene del trabajo, no cuando está de vacaciones», explica el experto universitario.
El aparato simulador analiza incluso si el accidente es producto de un error humano, siempre asociado al despiste, o de una infracción de las normas de circulación. El 80% de los siniestros es consecuencia de un fallo humano, se apresta a destacar el experto Pastor, no a fallos mecánicos ni de las vías de comunicación.
Estos cursos permiten, en una palabra, para detectar el estilo del conductor de cada chófer profesional, con el fin de corregir decisiones inseguras. Si el uso del freno eléctrico no es el adecuado en cada momento, si el volantazo puede ser motivo de siniestro o si la posición lateral del vehículo induce a un riesgo indebido.
Participan, durante una semana y media, unos 250 conductores profesionales del Grupo Subús, de la empresa de ambulancias, de diversas empresas de transporte de mercancías peligrosas, de la empresa de autobuses urbanos de Elche, de Transportes Quico y de la plataforma logística del Puerto de Alicante. José Sagredo, el responsable de la federación sectorial de UGT, asegura que «la experiencia podría repetirse de inmediato, ya que hay interés por parte de la Conselleria y mucha demanda por parte de otras muchas empresas». Alicante cuenta con más de 4.000 conductores profesionales. Una radiografía de su perfil profesional, para medir el riesgo potencial, puede evitar siniestros indeseados que tantas pérdidas de vidas humanas y económicas provocan todos los días del año. Sin salir de los límites provinciales, la experiencia podría repetirse en breve, dada la elevada demanda de empresas. Pese a la crisis.