El Lucentum ha logrado el ascenso a ACB tras un partido relativamente cómodo frente al Melilla. Han sido los últimos quince minutos los que han hecho pasar un mal trago a los de Quintana. A lo largo del encuentro la diferencia ha llegado a estar en los dieciocho puntos, lo que no ha provocado que el conjunto melillense bajara los brazos. En los últimos minutos la diferencia se ha reducido a tres.
Con esta victoria, el Lucentum recupera una plaza en la máxima categoría del baloncesto nacional. El ascenso ha sido un premio al trabajo bien hecho a lo largo de la temporada.
PREVIA
El Lucentum de Alicante venció en un precioso e igualado partido al Villa de Los Barrios y disputará esta tarde la final por conseguir el ascenso a ACB contra el Melilla. Hill, fue el hombre más determinante de los lucentinos y decidió el choque con un triple en el último minuto. Sabedor de la importancia de empezar con buen pie el partido, el Lucentum comenzó el choque decidido a imponer su juego y estilo desde el inicio. Una defensa al hombre muy agresiva y efectiva en los primeros minutos unida al acierto en el tiro exterior de Llompart y Urtasun fueron suficientes para que los alicantinos consiguiesen un parcial inicial de 7-1 (min.2).
Pero enfrente tenían al CB Villa de Los Barrios, que tras eliminar al Breogán en los cruces llegaba a la Final Four como tapado y sin ninguna presión pues su temporada desde hace unas semanas se puede considerar de sobresaliente. Precisamente esa ilusión y ganas por hacerlo buen fue lo que le sostuvo en los primeros lances del partido (11-10 min.6), haciéndose fuerte en la pintura con Chegoyen e Iturbe como pilares del equipo.
Hasta el final del cuarto ambos equipos mantuvieron la alternancia en el tanteador y sólo un triple sobre la bocina de Hernández para el Lucentum provocó que los hombres de Óscar Quintana acabasen el primer periodo con ventaja (22-21).
La entrada en cancha de Hill, que era duda por lesión para esta Final A4, le dio alegría y vistosidad al Lucentum en el segundo cuarto, pero ni aun así conseguían despegarse en el marcador de un pegajoso Los Barrios, que seguía mostrándose muy concentrado y valiente. Dos acciones personales de Weigand pusieron cinco arriba a los alicantinos (33-28), pero enseguida los sevillanos reaccionaron con sendos triples de Iturbe y Vallmajó para dar la vuelta al marcador, obligando a Óscar Quintana a solicitar un tiempo muerto.
Sin embargo tras la charla del técnico el rumbo del partido apenas cambió puesto que los hombres altos del Lucentum se estaban viendo superados una y otra vez en el rebote por sus homólogos de Los Barrios. Éstos, gracias a los puntos de segundas jugadas mandaban en el marcador a falta de dos minutos para el descanso (35-39). En el tramo final del cuarto Quintana puso en cancha a Hill para intentar acercarse en el marcador, dándole esta acción un resultado óptimo pues ambos equipos se fueron al tiempo de asueto con el luminoso mostrando un 44-44.
Reanudación
Tras la reanudación las defensas entraron en acción. Tanto Lucentum como Los Barrios apretaron mucho en esta faceta, con férreos marcajes individuales y mucha dureza en los bloqueos. Rejón estuvo fantástico en la marca de su par y en el rebote, mostrando gran arrojo y una excelente colocación que le permitía anticiparse a su adversario en aras del bien lucentino. Ante tal panorama, el parcial del cuarto al ecuador del mismo era un 7-5 que daba ventaja a los de Alicante (51-49).
No obstante, los hombres de Quintana estaban algo atascados en labores ofensivas, les faltaba claridad de ideas y buscaban una y otra vez al mermado Hill y a Urtasun para que éstos resolviesen. El marcador continuaba siendo muy parejo tras la finalización del tercer cuarto (65-62).
Un triple de Llompart en el primer ataque lucentino del último cuarto amplió la ventaja de los alicantinos hasta los seis puntos (68-62). El base del Lucentum estuvo muy inspirado en el momento clave del partido. Movió a los suyos con gran maestría y veía canasta con mucha facilidad, permitiendo a los valencianos aumentar la renta hasta los ocho puntos (73-65 min.34).
Los Barrios, incombustibles, no se desmoralizaron con esta salida del Lucentum y volvieron a su táctica de surtir balones a la zona para que Iturbe y Chagoyen hicieran sufrir a los pívots lucentinos e igualaran el marcador (79-78 min.37).
A falta de tres minutos para la conclusión, Ramón Fernández y Óscar Quintana sacaron todo su arsenal. Era el todo o nada. Los sevillanos no supieron aprovechar las segundas oportunidades que tuvieron tras capturar rebotes en ataque y se llegó al último minuto con empate en el tanteador (81-81). No podía ser de otra forma, al final apareció Hill y con un triple dio la victoria al Lucentum por 84-81.
Tiempo para soñar. El Lucentum se juega esta tarde su última carta de cara al ascenso a la Liga ACB. Enfrente, el Melilla, que en el otro partido ganó al Tenerife por 91-87 y que tratará de aguar la fiesta a la parroquia alicantina. Suerte.