El pasado mes de febrero la Comunidad de Regantes de Carrizales ponía la primera piedra simbólica de una iniciativa ambiciosa y pionera en España, como es la puesta en marcha del Parque Natural Agrario de Carrizales. El proyecto trata de poner en valor las posibilidades agrarias, ecológicas y turísticas de una zona que comprende más de 1.300 hectáreas del Campo de Elche, y que está considerada como el espacio vertebrador de los parques naturales de las Salinas de Santa Pola y del Hondo de Elche y Crevillent.
El Parque Natural Agrario de Carrizales pretende generar riqueza en el campo pero sin perder el respeto por el medio ambiente. No en vano, y es uno de sus potenciales, los azarbes están declarados de especial interés ecológico, con un rico ecosistema de flora y fauna, los terrenos también son zona Ramsar, terreno agrícola protegido zona de protección especial de aves, entre otras catalogaciones.
Por eso, una de las claves para que el proyecto llegue a buen puerto, como entienden los miembros de la comunidad de regantes, es la regulación y puesta en marcha de marcas de calidad para los productos hortofrutícolas producidos bajo el paraguas de la marca Parc Natural Agrari dels Carrissals, que cumplan los requisitos establecidos, y donde el uso colectivo de dichas marcas conllevará una serie de requisitos y obligaciones para los agricultores, productores de servicios relacionados con la industria artesanal, el turismo y para propietarios que se adhieran a ella, tanto de calidad como de regulación de uso de productos fitosanitarios. Todo ello bajo criterios de Agricultura Integrada Periurbana, ya que para Agricultura Ecológica se precisan otro tipo de condiciones.
El objetivo del parque será abastecer y cubrir las necesidades de áreas como Alicante, Elche, Santa Pola o la Vega Baja entre otros. Posteriormente se abordarán otros mercados nacionales e internacionales, si bien los distintos objetivos se irán cubriendo por etapas, conforme las producciones vayan creciendo y desde el parque se pueda surtir a los diferentes mercados en condiciones de calidad y cantidad.
La industria artesanal agrícola, de acuerdo con el proyecto, tendrá una especial importancia. En principio estarán presentes las artesanías del queso y el jabón, pero podrían incorporarse el vino o la granada entre otros, creando productos innovadores, como mermeladas, zumos o porciones individuales. Todos estos productos cumplirán los mínimos exigidos por el parque y estarán bajo la marca de calidad del mismo.
Apuesta por el melón
El producto estrella del parque agroalimentario será el melón de Carrizales. En la actualidad, como explican responsables de la comunidad, es bastante conocido a nivel internacional y se entiende que hay demanda suficiente. Para ello es preciso garantizar el suministro de agua de riego, que se solventará a través de la modernización de regadíos que se acometerá. En su momento, el conseller de Medio Ambiente garantizó al presidente de la Comunidad de Regantes de Carrizales, Manuel Esclapez, el respaldo de la Generalitat para desarrollar el proceso.
Dicha modernización conllevaría, de acuerdo con los datos facilitados por la comunidad, un aumento de más de un 30% de productividad por hectárea, sin perjuicio para la calidad del producto, ya que la peculiaridad del melón del carrizal es debida a las características físicas del terreno de los carrizales.
Los miembros de la comunidad están seguros de que pueden poner en el mercado nacional e internacional 9 millones de kilos de melones del carrizal en fresco y unos 2 millones de melón envasado en varias modalidades. Toda esa producción, de acuerdo con los datos facilitados, supondrá una facturación directa para el agricultor de unos 10 millones de euros, sin contar el valor añadido de los enlatados.
Se empezará a comercializar este mismo año con la marca propia denominada Melón del carrizal, y se aspira en un futuro no muy lejano a realizar los trámites para conseguir la denominación de origen o una marca de calidad propia.
Sumando el resto de productos hortofrutícolas de calidad previstos en la zona como la granada, la alcachofa, el brócoli o la viña, y otros de la industria artesanal como el jabón o el queso, al amparo de la marca de calidad del Parque Natural Agrario, las previsiones apuntan a que puede producir una inyección directa de capital bruto a los negocios agrícolas de unos 20 millones de euros una cifra estimada de unos 500 puestos de trabajo directos.
El cambio radical en el modelo de negocio expuesto para el desarrollo del Parque Natural Agrario de Carrizales, se conseguirá, de acuerdo con el proyecto, con planes de formación adecuados y con la incorporación de jóvenes emprendedores al frente de los negocios agrícolas, todo ello con el máximo respeto a las generaciones de agricultores que han contribuido al mantenimiento del ecosistema de los parques de las Salinas y del Hondo.