Tras más de un año trabajo conjunto entre el British Museum de Londres y el Museo Arqueológico de Alicante, la Reina Doña Sofía inaugura hoy en la capital la exposición La Belleza del Cuerpo. Arte y Pensamiento en la Grecia, la muestra más destacada del año en Alicante y acontecimiento nacional, ya que tras la primicia en el Marq la muestra de las 125 piezas del British Museum viajará junto a la musealización creada por el Museo Arqueológico alicantino por Asia y Europa, siendo su próxima cita en Corea. Junto a ella se presenta Huellas Griegas en la Contestania ibérica, que ha conseguido reunir una piezas que los propios arqueólogos reconocen «haber visto solo en fotos» hasta ayer.
La estrella es el Discóbolo de Mirón, la copia de la original realizada en bronce encargada por el emperador romano Adriano, pero también se ofrecen esculturas de Sócrates, Afrodita, Zeus, Hércules, y un ambiente envolvente único y sugerente de todo el pensamiento clásico.
El director del Marq, José Alberto Cortés, recordó ayer que esta es la segunda colaboración con la institución inglesa tras la muestra el pasado año de Arte e Imperio asirio. «Se ha trabajado muy duro y eso se puede apreciar en la calidad y el resultado», explicó Lesley Fitton, conservadora de las colecciones antiguas en el BM, quien afirmó que los habitantes de la Grecia antigua «se hubieran sentido como en casa con la muestra, y es una forma de volver de los antiguos mercaderes y exploradores griegos en forma de escultura y pintura. Fitton insistió en que la exposición demuestra «el compromiso del museo británico de donar y mover sus piezas por todo el mundo» y que la muestra «ofrece una nueva perspectiva, una nueva luz, para un público diferente».
La muestra que se creó en Londres gracias a una de las personalidades del mundo más respetadas nm sobre Grecia y el mármol, Ian Jenkins se compone de «una rica selección para ilustrar la belleza del cuerpo», recordó la conservadora del British Museum.
La exposición transmite el arte griego «como un mundo de proporciones humanas, grandes dioses en forma de hombres gloriosos y no solo la perfección del cuerpo, sino la visión humanista griega».
Esta simulación por el arte antiguo forma parte de aquellas exposiciones «que no solo ofrecen piezas, sino que además nos hacen aprender algo», recordó Lesley Fitton.
El director técnico del museo, el arqueólogo Manuel Olcina definió la muestra como «un hito en la historia del Marq, y a una altura inimaginable años atrás». La belleza en el cuerpo no venía acabada y ha sido un trabajo conjunto, con un planteamiento museográfico propio y un soporte para la obras innovador». El Marq si sitúa ahora «como uno de los mejores museos de España», y entre las novedades, el trabajo del departamento de Imagen de la Diputación con un documental ilustrativo que cuenta con la música de Luis Ivars y de la soprano Pilar Jurado, como intérprete de excepción.
Además, la exposición sobre las huellas griegas en la Contestania Ibérica muestra «sus aportaciones a nuestra cultura», y con ella se ha conseguido agrupar «un patrimonio arqueológico disperso, que nunca antes se había unido». Es el caso de las Efigies de Agost, una de ellas en el Museo Arqueológico Nacional y otra en el Louvre parisino. Junto a ellas, la única moneda recuperada del museo del Montgó y otras aportaciones de los museos de Santa Pola, Alcoy, Elda, el Museo de Arqueología de Barcelona y el MAN.
José Alberto Cortés insistió en el especial «feeling» con Ian Jeskins y en todo el trabajo de coordinación, montaje, detalles escénicos. Más de 120 técnicos han intervenido en la exposición. El departamento de Arquitectura de la Diputación que dirige Rafael Pérez ha buscado además unas perspectivas y ambientes específicos para cada sala de al muestra.
Un extenso programa de actividades paralelas mantendrá viva la muestra hasta octubre.
La belleza en el cuerpo ocupa las tres salas temporales, dedicadas a honrar la memoria de Enrique Llobregat, Francisco Figueras Pacheco y el Conde de Lumiares, y está estructurada en diferentes bloques temáticos: Ideal de belleza (cuerpo masculino, cuerpo femenino y rostro humano); Carácter y realismo (nacimiento, matrimonio, sexo y deseo, y muerte) y Hacia el Olimpo (atletas, héroes, Hércules, dioses y diosas y outsiders o criaturas fantásticas). Junto al Discóbolo de Mirón, el visitante podrá disfrutar de obras como el Atleta de Westmacott, una figura de las islas Cícladas del tercer milenio a.C., un busto de Hércules, la cabeza de la diosa Hera o diferentes figuras de Afrodita, Nike o Zeus.
El Discóbolo, una escultura en mármol con 700 kilogramos de peso y 1,70 metros de altura se exhibe por primera vez en España y por segunda vez fuera de los muros del museo británico, tras su participación que sobre los Juegos Olímpicos en la Antigüedad tuvo lugar en China, en los museos de Shangai y Hong Kong, con las Olimpiadas de 2007.