Después de varios meses sin noticias, el Centro de Congresos y, sobre todo, el desarrollo de su entorno adquiere de nuevo protagonismo. Se conocía la presentación del Plan de Reforma Interior de la OI/6, conocida como Sangueta, por parte del despacho de Ezquiaga Urbanistas, pero nada parecía avanzar. Ayer lo hizo, y con el consenso inicial de los dos grupos políticos del Ayuntamiento de Alicante. El acuerdo reaparecía entre el PP y el PSOE municipal. Es, probablemente, la principal novedad de la comisión de seguimiento del Centro de Congresos celebrada ayer, sobre todo porque ya se maneja una propuesta formal sobre el desarrollo del futuro barrio de Sangueta.
La alcaldesa, Sonia Castedo, que presidió la reunión, anunció la inmediata exposición al público durante un mes del citado plan de reforma interior. Es el primer trámite importante de este proceloso procedimiento administrativo, que se puede prolongar durante más de un año. Sin embargo, no será óbice para que las obras del edificio del Centro de Congresos puedan comenzar antes, es decir, cuando ni siquiera haya entrado una máquina a urbanizar los terrenos. De hecho, la alcaldesa comentó que prevé arrancar las obras este año.
Para este asunto también hay acuerdo. Se trata de proponer que la Generalitat declare el proyecto de construcción del complejo congresual de utilidad pública. Así se ha hecho, por ejemplo, con algún edificio de la ampliación de la Universidad de Alicante, según recordaba ayer el portavoz del PSOE, Roque Moreno.
No fue el único motivo de acuerdo. Ambos grupos coincidieron en establecer un porcentaje del 30% de viviendas de protección oficial de las 329 previstas, al margen de las 302 que se utilizarán para el realojo de los actuales vecinos de los edificios de La Cantera y La Marina.
El otro consenso se alcanzó con la ampliación de usos para el suelo terciario adjudicado en el plan de reforma interior. Se trata de tres torres que, en un principio, estaban previstas sólo para uso hotelero. Sin embargo, Sonia Castedo y Roque Moreno coincidieron en la necesidad de permitir también otros usos terciarios, en una propuesta más flexible. En concreto, se abre la posibilidad a que los edificios también puedan ser utilizados como oficinas. En una comparecencia pública nada más finalizar la comisión de seguimiento, Roque Moreno, acompañado por María José Adsuar, comentó que «veo bien la propuesta», aunque no descarta que su grupo presente alegaciones al plan de reforma interior cuando éste salga a exposición pública.
El portavoz socialista hizo hincapié en que las torres propuestas (tres de uso terciario y cuatro de uso residencial) «tienen su correspondiente estudio paisajístico y respetan el Plan Especial de Protección del Entorno del Castillo de Santa Bárbara», en cuanto a que no impiden la visión del histórico bien de interés cultural. Roque Moreno lamentó que «hemos perdido mucho tiempo», pero prefirió apostar por los acuerdos alcanzados con el equipo de gobierno que por las críticas debido a la injustificada demora.
Los parámetros generales del plan de reforma interior, que aparecen recogidos en las fichas publicadas junto a estas líneas, establecen un diseño de la nueva Sangueta con grandes espacios libres y dotacionales. La construcción residencial en altura así lo permitirá.
Se confirma que una de las apuestas será el aparcamiento, con una superficie de más de 52.000 metros cuadrados localizados bajo una parte de espacios públicos y en el entorno del Centro de Congresos. Supondrá incorporar 2.000 nuevas plazas de estacionamiento a la ciudad.