La Liga entra en la cuenta atrás y Pedro Llompart no quiere perdérselo. El base mallorquín no ha superado del todo las molestias físicas que le provocó la patada que recibió en el Pazo Os Deportes de Lugo hace tres semanas y, aunque los médicos prefieren ser cautos y prudentes con su recuperación, el director del juego insular está dispuesto a ayudar a sus compañeros en pista el sábado aunque el daño no remita.
«No me encuentro bien, siento mucho dolor todavía y paso mal las noches. Ayer me probé, pero la zona se me sobrecargó. A pesar de todo, ojalá pueda estar frente a Rosalía, aunque sólo sea unos minutos», confesó Llompart, harto de ver los encuentros con el chándal puesto.
«Estaría dispuesto a forzar porque sufro más en el banquillo. Si los doctores creen que a pesar del dolor puedo jugar, lo haré, porque si no hay riesgo de empeorar prefiero estar al lado de mis compañeros. El sufrimiento se soporta por dentro y no sería la primera vez», advirtió el director de juego.
El Lucentum baja muchos enteros cuando no tiene a todos sus hombres disponibles, de ahí la relevancia de recuperar cuanto antes a Perico y a Carlos Cazorla, que también es sería duda para el sábado.
«Funcionamos como bloque y cualquier ausencia se nota, no sólo las nuestras. Somos un equipo y necesitamos el esfuerzo continuo de todos para que nuestra defensa rinda al máximo y marquemos la diferencia», recordó Llompart.
El mallorquín trata de olvidarse del lance que le ha tenido, de momento, 21 días sin poder entrenar al mismo ritmo que el resto: «Pedí el vídeo para ver las imágenes porque el partido resultó muy duro. Supongo que fue sin querer, pero también es verdad que me molestó mucho cuando vi en las imágenes al jugador que me dio la patada acusándome de estar haciendo cuento. Lo mejor es pensar que fue fortuito, porque de lo contrario te pueden llevar los demonios», confiesa el base lucentino.
En sus pronósticos no está perder contra el colista: «Las segundas vueltas siempre son más complicadas porque todos los equipos están más despiertos. En la Palma, les dimos esperanzas y se vieron, sin querer, con que podía ganarle al líder. Sería un pinchazo en toda regla perder con Rosalía a pesar de que el equipo ya no tenga mucho que ver con el de la primera vuelta. Y no tanto por nosotros, sino porque le trasladaríamos un mensaje a nuestros rivales de que la primera plaza les queda a tiro de piedra. Nos interesa que pasen las jornadas y que la distancia se mantenga, porque eso pesa en la moral de nuestros rivales», sentencia.
En el otro duelo directo del fin de semana, el que disputan en Pisuerga Valladolid y Breogán, tiene claro quien le gustaría que ganase: «Lugo, para dejar a todos a tres».