El viento se hizo presente en toda la comarca de la Vega Baja a partir de primera horas de la mañana. Sobre las siete, los vecinos de numerosos municipios se levantaban sobresaltados con el aullido del aire que arrastraba contenedores, mobiliario urbano o cualquier otra cosa a su paso. A la orilla del mar el viento empezó más tarde, como fue el caso de Torrevieja pero las fuertes rachas tumbaron tres torres del tendido eléctrico de la zona de La Torreta, lo que dejó sin luz a varias urbanizaciones así como a las dependencias de la Policía Local, que recuperaron el suministro pasadas las tres de la tarde.
Las vallas volaban, como fue el caso de una situada en el cruce de las calles Ramón Gallud y María Parodi, que afortunadamente cayó en un agujero y no sobre la calle. Al contrario de lo que cabría pensar en esta situación, el mar no acompañó al temporal y no se pudieron ver las espectaculares olas de otros puntos de la geografía nacional. Lo que sí se encontraron quienes pasaron por el centro fue el lamentable estado que presenta la casa de la Fundación López Dols, con todas las ventanas abiertas a causa del fuerte aire.
En Orihuela los servicios municipales y de emergencias se echaron a la calle temprano. El primer objetivo era retirar los contenedores que, literalmente, habían volado, así como asegurarlos. Conforme avanzó el día aumentaron las incidencias, con varios árboles quebrados en la céntrica Glorieta de Gabriel Miró. A mediodía, una pared que cerraba un bajo deshabitado de la calle Ramón Sijé cedió y cayó sobre dos vehículos estacionados, sin que afortunadamente se produjeran daños personales, si bien los coches quedaron en una situación de siniestro. Lo mismo ocurrió sin que los cascotes cayeran a la vía pública en la zona alta de un edificio de la Corredera y sí que invadieron la calzada en el caso de una chimenea que se vino abajo entre la carretera de Arneva y el Barrio de Mariano Cases.
Las vallas publicitarias de varias zonas, entre ellas algunas del campo de fútbol, quedaron completamente arrasadas por el fuerte aire y sobre las tres de la tarde, el concejal de Infraestructuras, Manuel Abadía, quien permaneció durante toda la mañana en la calle, lo mismo que el centista Ezcurra, ordenó la retirada de los vehículos estacionados junto a la Plaza de Toros para evitar que el derrumbe de algún muro provocara más destrozos.
Los bomberos también tuvieron que retirar un toldo que sujetaron sus dueños para que no cayera a la calle, en un ático de Príncipe de Asturias.
Las galerías de fotos y vídeos sobre el temporal pueden encontrarse en: