La presión ciudadana y de los colectivos conservacionistas han logrado paralizar varias prospecciones petrolíferas en la provincia. La operación más sonada que acabó bloqueada tuvo lugar hace ahora 24 años en una zona muy frondosa, de pinar carrasco adulto, en plena sierra de La Carrasqueta, en Xixona. Fue precisamente este diario el que alertó del posible delito ecológico y el Ayuntamiento y la Guardia Civil paralizaron los trabajos de la maquinaria pesada, que se abrió paso por una amplia y densa zona de bosque de gran riqueza paisajística.
La búsqueda del oro negro llega de nuevo a la provincia de Alicante y, con ella, la polémica. Cuatro ayuntamientos, los de Elda, Monóvar, Sax y Villena, ya han manifestado abiertamente su oposición a la última prospección petrolífera autorizada por el Ministerio de Fomento. En el caso del de Villena, ha presentado alegaciones.
El pasado mes de julio, Villena se opuso a la medida al argumentar que las posibles actuaciones podrían dañar la zona de la Sierra de Salinas. El departamento municipal de Medio Ambiente del Ayuntamiento elaboró un informe en el que se destacaba que existen fundados motivos para oponerse a la solicitud del permiso de investigación por lo que solicitó que se excluyera la superficie que afecta al término municipal de Villena del permiso de exploración o, al menos, que no se autorice sin que se hayan realizado los estudios de impacto ambiental previos.
En el Golfo de Valencia
El permiso de hidrocarburos para Alicante es el segundo en pocos años que se autoriza en la Comunidad Valenciana. El otro tuvo lugar hace ahora un año para la exploración petrolífera en el Golfo de Valencia. Lo presentó la compañía Medoil y también generó gran controversia. Tal es así que el entonces candidato del Partido Popular a la presidencia de la Generalitat, Francisco Camps, se comprometió poco antes de las últimas elecciones municipales y autonómicas a «prohibir cualquier prospección petrolífera en las costas de la Comunidad».
La autorización actual tuvo se formalizó ahora diez días y afecta a una amplia zona del interior de la provincia de unas 100.000 hectáreas, aunque en la solicitud que tiene ya visto bueno también se incluyen varios términos municipales de las provincias vecinas de Albacete y Murcia. La empresa Invexta Recursos S.L. solicitó al Gobierno la preceptiva autorización. Se denomina oficialmente Permiso de Investigación Aries 2.
La propuesta de investigación previa a las prospecciones fue presentada por Invexta Recursos, una compañía que es desconocida en el sector petrolífero, aunque fuentes vinculadas a la operación aseguran que se trata de una empresa filial o instrumental que actúa para una gran compañía petrolífera, como suele ocurrir en estos casos. De hecho, la operación paralizada hace ahora 24 años en la sierra de la Carrasqueta y que también afectaba, en una segunda fase a la Sierra de Salinas, en el Alto Vinalopó, fue planificada y gestionada por la Compañía General Geofísica (CGG), que era una empresa franco española que trabajaba para la petrolera British Petroleum Development of Spain. Aquellas catas y perforaciones se efectuaron en una amplia franja de terreno que abarcaba los términos municipales de El Pinós, Salinas, Sax, Villena, Ibi y Xixona.
Con la decisión de paralización de las obras por el Ayuntamiento de Xixona y la Guardia Civil y la consecuente polémica formada en torno a la operación, por su evidente impacto ambiental en la zona boscosa de La Carrasqueta, se bloqueó la operación en el resto, incluido el Vinalopó, donde se busca de nuevo el oro negro.