Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Provincia

www.soniacervantes.com

31.12.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
D urante las próximas semanas, los gimnasios recibirán un aluvión de nuevas matriculaciones, algunos estanqueros echarán de menos a algún que otro cliente, la sección de bollería de muchos supermercados dejará de llenar los carros y más de uno se levantará una hora antes para hacer sus ejercicios diarios de tonificación. La pregunta es ¿qué durarán los nuevos propósitos? ¿Se mantendrán en el tiempo a lo largo de los próximos doce meses? La mayoría de personas se proponen lo mismo año tras año para estas fechas y siguen siendo igual de fieles a la hora de dejarlo u olvidarlo antes de que finalice el primer trimestre. La lista de éxitos sigue siendo siempre la misma: dejar de fumar, adelgazar, apuntarse al gimnasio, aprender o retomar el inglés, etc. Psicológicamente hablando, la gente hace nuevas propuestas ante las épocas de cambio. El final de año siempre constituye el final de una etapa de doce meses donde uno hace balance y se plantea un nuevo rumbo. Nos planteamos qué queremos conseguir y hacia dónde queremos encaminar nuestras vidas. Estas nuevas propuestas casi siempre se relacionan con el deseo de mejorar como individuos y conseguir ser esa persona ideal que todos tenemos interiorizada. Los propósitos de año nuevo suelen estar encaminados a la consecución de objetivos a largo plazo: uno no adelgaza en dos días ni deja de fumar en doce horas; de manera que se idea un plan de acción con la intención de mantenerlo a largo plazo. Lo malo de todo esto es cuando toda la lista se convierte en agua de borrajas a las pocas semanas y nos sentimos doblemente fracasados: primero por morir en el intento y segundo por el análisis posterior que nos lleva a una infravaloración de nosotros mismos como personas sin fuerza de voluntad ni constancia, actitudes altamente valoradas para poder conseguir los logros vitales ansiados. ¿Qué hacemos entonces?
Desde aquí decirles que ante todo sean muy realistas. Para ello se hace necesario cierto nivel de autoconocimiento que les permita valorar cuáles son sus potenciales y cuáles son sus dificultades (no se propongan ir al gimnasio cuatro días a la semana de 6 a 9 de la tarde si la última vez que se pusieron un chándal fue en el patio del colegio). Dense el tiempo necesario para plantearse claramente hacia dónde quieren llegar o qué pretenden conseguir. Márquense metas a corto plazo (reduzcan el tabaco semanalmente, por ejemplo). Si abandonan alguno de los propósitos analicen en realidad qué objetivo querían conseguir y puede ser que estén a tiempo de retomarlo, aliviando la sensación de fracaso. Convertir alguno de los propósitos en su estilo de vida normal (intenten comer más sano por regla general, en vez de someterse a regímenes estrictos que abandonarán rápidamente). Asegúrense, desde la sinceridad y la madurez personal, de que la lista realizada está formada por propósitos que realmente pueden cumplir, adquiriendo el compromiso firme con ustedes mismos. A veces no basta con desearlo, se hace necesario un auténtico cambio de actitud y pensamiento; de manera que revisen dónde han fallado para construir de nuevo, pero no empiecen la casa con los cimientos débiles porque a la primera brisa del mes de marzo (sino antes), se colapsará ante sus pies. Pónganse manos a la obra, que todavía les queda tiempo: hagan una lista realista, fíjense claramente los objetivos, eliminen el no puedo de su vocabulario, imagínense teniendo éxito y cómo se sentirán cuando consigan lo propuesto y acepten la posibilidad del fracaso sin desmoronarse. Me despido de ustedes hasta el año que viene deseándoles lo mejor, no sin antes aprovechar la redacción de este artículo para seguir escribiendo mi propia lista de propósitos, que luego siempre me pilla el toro. Haremos caso a J.P. Sergent cuando decía que el éxito no se logra sólo con cualidades especiales. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

LOTERIA DE NAVIDAD

Videos de Noticias - ALICANTE
más videos [+]
Noticias - ALICANTE

Noticias de la provincia de Alicante

Enlaces de Interés

Vocento
SarenetRSS