Las uvas enlatadas sin pepitas y peladas para la Nochevieja es un sector que se consolida año tras año. / Archivo
Tres relojeros ponen a punto el reloj de la Puerta del Sol
Jesús, Pedro y Santiago, tres relojeros de Casa Losada, son los encargados de "mimar" intensamente estos días el reloj más famoso de España, el de la madrileña Puerta del Sol, para que en la medianoche del día 31 resuenen en todo el país las doce campanadas que darán paso al Año Nuevo.
Estos tres relojeros son los responsables desde 1977 de que nada falle ninguna Nochevieja en la torre de la Puerta del Sol para que todo el mundo pueda tomarse las doce uvas al compás de las campanadas que marque este histórico reloj, que llegó a Madrid en 1865 procedente de Londres.
Para poner "a punto" el complejo engranaje, que conserva su maquinaria original en un 98 por ciento, los relojeros trabajan todo el año, revisando el reloj al menos dos veces por semana "para engrasarlo y remontar sus pesas", ha explicado Jesús López-Terradas.
Conforme se va acercando el gran día, "el mantenimiento se intensifica si cabe", y los últimos quince días los relojeros "apenas" salen de la torre, donde todo "se revisa al máximo" hasta el punto de que ni tan siquiera contemplan la posibilidad de que en la medianoche del día 31 pueda ocurrir algún fallo.
Y llegado el día de Nochevieja, la últimas horas son "fundamentales": a las nueve de la noche los tres relojeros se encierran dentro del reloj donde cada uno tiene una misión asignada desde hace 31 años, uno se encarga de bajar la bola dorada manualmente, otro vigila el segundero y un tercero controla el proceso general, cuenta López-Terradas.
Los españoles consumirán en Nochevieja entre 1,5 y 2 millones de kilos de uvas, una cifra similar a la del año pasado, según los datos del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Uva de Mesa Embolsada de Vinalopó, área fundamental de producción de la uva que se comercializa en estas fechas.
El presidente de esta Denominación de Origen alicantina, José Bernabeu, ha explicado que la producción de este año presenta una "buena calidad" y que se prevé que ascienda a unos 41 millones de kilos amparados por este distintivo de calidad.
Ha destacado que casi toda la uva que se consume en Nochevieja en nuestro país pertenece a esta zona alicantina porque es la única "en donde aún queda producción y en donde se sigue recolectando en esta época del año".
La crisis no afecta a la tradición
Gracias a la técnica del embolsado en papel que emplean se retrasa la maduración de las uvas de la variedad Aledo, lo que permite que lleguen frescas hasta finales de diciembre, según ha indicado Bernabeu. Se trata de una técnica artesanal que únicamente se realiza en esta comarca y que se desarrolló entre 1918 y 1920 para proteger a la uva de una plaga que azotó Alicante, provincia que concentra cerca de un 60% de la producción de esta fruta.
El presidente del Consejo Regulador ha subrayado que la de este año es "una campaña bastante normal, teniendo en cuenta la situación generalizada de crisis económica", si bien ha precisado que "el mercado va tranquilo y el consumo no tiene la alegría de ocasiones anteriores, pero, dentro de un orden, podemos decir que va bien".
"Nos atragantaremos con las uvas como todos los años pese a la crisis, que es lo que manda la tradición", ha señalado Bernabeu.
Cien años comiendo las uvas
La tradición de las 'doce uvas' en España se remonta a 1909 en la zona del Levante para dar salida a los excedentes de producción de esta fruta y perdura con la misma esencia aunque también con nuevas aportaciones comerciales, como las uvas enlatadas sin pepitas y peladas, un sector que se consolida año tras año.
En este sentido, la firma murciana Cofrusa -pionera en las uvas envasadas- ha comercializado más de 6,5 millones de latas, lo que representa entre un diez y un doce por ciento más que en 2007, según han avanzado a Efeagro fuentes de la empresa.
Esta conservera ofrece para esta Nochevieja la versión de las doce uvas de la suerte en envase de plástico y refrigeradas, lo que permite que el producto quede visible y "responde, una vez más, a las nuevas tendencias que el mercado demanda actualmente", han añadido.