Una fuerte cohetada ayer, a las dos de la tarde, recordó a los ilicitanos que hace justo ocho años el Palmeral de Elche era declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en una reunión celebrada en Australia. El galardón, tal como precisaba ayer la concejal de Turismo, Encarna Marco, además de una gran satisfacción por el reconocimiento a todo un pueblo que supo conservar un tesoro natural, representó un compromiso de cuidados y conservación de los huertos de palmeras.
La celebración, prevista ayer en el Huerto de San Plácido, tuvo que trasladarse al interior del centro de congresos debido a la lluvia, lo que no impidió una gran participación de los ilicitanos. Tuvieron ocasión de admirar, una vez más en directo, el trabajo de la artesanía de la palma blanca en manos de las alumnos de la escuela municipal y de degustar dátiles frescos del palmeral autóctono, a la vez que probar algunos frutos de la primera recolecta de ejemplares cultivados in vitro, en la Estación Phoenix, y plantadas hace cinco años por agricultores.
Comercialización
La comercialización del dátil ilicitano fuera de la ciudad es casi inexistente. Las características de este fruto fresco han impedido su venta a gran escala. La Estación Phoenix consiguió tras varios años de investigación poner en marcha un proceso de conservación y maduración en atmósfera controlada que permiten obtener dátiles en óptima condiciones, cuando uno lo desea.
Paralelamente, el instituto de investigación ilicitano ha conseguido la reproducción in vitro de ejemplares de palmeras marroquíes de la variedad Medjoul, su aclimatación e implantación a través de vitroplantas en el campo ilicitano. Un proceso similar se realizó con una variedad autóctona, conocida como la confitera. También hay un buen número de ejemplares obtenidos in vitro que están ya en producción.
Ayer, los asistentes al acto del octavo aniversario tuvieron ocasión de comprobar la gran calidad de los dátiles de ambas variedades, en particular de los madurados en atmósfera controlada. La variedad Medjoul es la que, de momento, está dando los mejores resultados en cuanto al proceso de maduración fuera del árbol, según informaba ayer el presidente de Coopelche, Pedro Valero.
Se trata de la cooperativa que junto a la SAT Datelx han decidido involucrarse en la comercialización de los dátiles de palmeras procedentes de cultivo in vitro, las únicas que permiten abordar la producción industrial del dátil fresco.
Ambas cooperativas tienen como objetivo agrupar la producción de dátil fresco de Elche, transformar, conservar y envasar los frutos, conseguir una imagen de alta calidad del mismo, distribuir nacional e internacionalmente el producto y alcanzar los mejores precios en el mercado. La pregunta es cuándo será posible.
Esta temporada, posiblemente después de Navidad, una vez terminada la cosecha, las dos empresas tienen previsto comercializar los primeros kilos de dátiles Medjoul y la confitera madurados en atmósfera controlada. La producción que comercializará Coopelche, según Pedro Valero, se situará en torno a los 200 kilos.
El granizo y la lluvia han perjudicado mucho a la cosecha. De hecho, la recolección de frutos maduros en las palmeras ha sido un fracaso este año. Las lluvias persistentes han podrido gran parte del millón de kilos cosechable.
Valero considera que la comercialización de los dátiles ilicitanos de palmeras in vitro será óptima en el plazo de cinco años. Opina que «se podrá alcanzar una producción de 500.000 kilos de dátiles» que, gracias a la maduración en atmósfera controlada, se podrá comercializar en cualquier momento del año. Ahora falta realizar, subrayó, algunos ajustes con los dátiles de la variedad de la confitera, en particular para su maduración controlada.
El presidente de la Asociación de Cultivadores de Palmeras, Carlos Galiana, se mostraba esperanzado con el proyecto. Insistía en que hubo muchos detractores del cultivo de la palmera in vitro, de su traslado al campo y de la posibilidad de convertir su cultivo en una actividad industrial. «Ya nadie puede decir que no era factible», subrayaba ayer, aunque dejaba claro que queda todavía camino por recorrer.
15.000 ejemplares
Galiana considera oportuno que se investigue una variedad de dátiles cuya maduración se produzca en agosto y septiembre. De esta manera, precisó, se evitarían todos los avatares del otoño, con lluvias, frío y algunas granizadas. Sería ideal ya que el proceso que se aplica para su maduración permitiría comercializar los dátiles a petición del mercado.
La investigadora de la Estación Phoenix, Susi Gómez, ve difícil cultivar este tipo de variedad en el término ilicitano. Opina que falta calor en Elche para que lleguen a madurar los frutos a finales del verano.
La concejal de Turismo, Encarna Marco, fue la encargada de entregar al presidente de Coopelche, Pedro Valero, y a su homóloga de la SAT Datelx, unas vitroplantas de palmeras para su plantación en el campo. El acto fue simbólico ya que la gran entrega a los agricultores, 4.000 plantas, se hará dentro de unos días.
Esta nueva entrega permitirá tener ya 15.000 palmeras plantadas en el campo. Muchas de ellas están ya produciendo. Dentro de cinco años más de la mitad darán cosecha.
Los agricultores que se han implicado en el cultivo de estas nuevas palmeras tendrán que dar salida a las cosechas que excedan el autoconsumo o la venta local. Las dos comercializadoras esperan que cada vez sean más los cultivadores que se impliquen.