Sin embargo, sus reivindicaciones abarcaron otros aspectos educativos, como «el fracaso escolar», la carencia de centros educativos y la «falta» de líneas de valenciano en los colegios de la provincia de Alicante, explicó uno de los miembros del colectivo y representante de Escola Valenciana, Ismael Vicedo. «Font de Mora intenta dispersar cualquier acto reivindicativo con presencia policial», dijo Vicedo, en alusión a la presencia de agentes del Cuerpo Nacional de Policía, que impidieron que los manifestantes permaneciesen en el interior del edificio donde estaba el conseller.
El portavoz de Escola Valenciana consideró que, «en vez de dar la asignatura como marca la ley, la Generalitat hace tonterías, como aprobar la norma para que se imparta en inglés».
Al dictado
Otro de los miembros de la plataforma, Francisco Amat, opinó que la Generalitat «sigue el dictado de la Conferencia Episcopal Española» al aprobar la orden que «insta a enseñar la asignatura de EPC en inglés».
«Están dejando la enseñanza pública en manos de la Iglesia», afirmó Amat, quien alertó del «monopolio» que, a su juicio, ejerce la Conferencia Episcopal sobre la política educativa de la Comunidad Valenciana.
Amat defendió la enseñanza de EpC, puesto que instruye sobre «valores universales», y tildó de «falacia» los argumentos esgrimidos por la Iglesia católica para «oponerse a esta asignatura y fomentar la objeción de conciencia». También aseguró que esa objeción se respalda en niveles educativos donde la asignatura de EpC no forma parte de los planes de estudios, como la Infantil o la Primaria.
La Plataforma per l'Ensenyament está integrada por las federaciones de enseñanza de UGT, CC OO y STEPV, así como por Escola Valenciana, la Plataforma de directores de Primaria y Secundaria, el sindicato de estudiantes FAAVEM, el Movimiento de Renovación Pedagógica y la Federación de padres de alumnos.








