PROVINCIA ALICANTE

El ex alcalde de Orihuela fue recogido por sus familiares más cercanos a las puertas de la institución manchega para viajar de inmediatamente hasta Valencia donde se reunió con sus hijos.
Por el momento no ha trascendido si el ex conseller ha salido en libertad con la obligación de comparecer en el juzgado de forma periódica o, por el contrario, se ha acogido al tercer grado penitenciario, aunque fuentes cercanas al caso aseguraron ayer a La Verdad que el grado de libertad alcanzado por Cartagena es muy superior al que aporta el tercer grado, un dato que los más cercanos al ex titular de Obras Públicas confirmaron a última hora de ayer a este periódico. Las mismas fuentes aseguraron que las evaluaciones realizadas por los psicólogos de Instituciones Penitenciarias concluyen el buen estado de salud de Cartagena Travesedo, y concluyeron en sus informes la viabilidad de su salida de la cárcel. Según las primeras informaciones, ni los facultativos encargados de su evaluación, ni el juzgado encargado del caso han considerado riesgo alguno para su puesta en libertad, puesto que además no hay peligro de fuga porque exista intención de eludir la acción de la justicia ya que, en todo caso, devolvió el dinero por el caso que supuso su condena, y el reo agotó todos los procedimientos judiciales que se han producido en la causa.
Luis Fernando Cartagena fue condenado en 2002 por la Audiencia Provincial a cuatro años de prisión, sentencia que fue ratificada por el Tribunal Supremo por falsificación de documento mercantil y por malversación de caudales públicos tras apropiarse de 49.000 euros que, según el tribunal «hizo suyos con intención de propio beneficio».
Al parecer, el dinero procedía del superavit de la gestión del hospital municipal San Juan de Dios, de las Hermanas Carmelitas. Una cantidad que recibió en mano en 1993 y que según el tribunal, nunca llegó a ingresar en las arcas municipales. En primera instancia estaba previsto que Luis Fernando Cartagena pasara entre 12 y 18 meses en prisión, a tenor de la condena impuesta, aunque la valoración psicológica y su participación en actividades formativas del penal han llevado a su rápida puesta en libertad. De hecho, desde el primer momento de su ingreso en la cárcel de Villena, se sabía que muy pronto accedería al tercer grado penitenciario; algo que como mínimo logró ayer.







