PROVINCIA

EL DATO
Es sólo la teoría, pero es sin duda la que quieren ver dibujada sobre el papel los promotores inmobiliarios, especialmente afectados desde septiembre pasado por la crisis de las hipotecas basura en Estados Unidos y las graves consecuencias sobre el debilitamiento de la demanda y sobre el endurecimiento de las condiciones crediticias.
El secretario de la patronal Provia, Jesualdo Ros, se agarró ayer con fuerza a la versión del Colegio de Economistas de Madrid, según la cual la inversión en vivienda «sigue siendo un valor muy seguro a corto y medio plazo, y además lo de la debacle del gigante inversor Lehman Brothers nos queda por fortuna muy lejos».
Provia maneja el último estudio del Colegio de los Registradores de la Propiedad de España, en el cual se destaca la fortaleza que tiene la inversión inmobiliaria en la Costa Blanca y en la Comunidad Valenciana, muy por encima de las obligaciones del Estado y de la deuda pública u otros tipos de bonos.
El último informe anual de los registradores de la propiedad destaca: «Tanto la vivienda como el mercado de capitales presentan una rentabilidad superior a la deuda pública a largo plazo, aunque también con un progresivo recorte de dicho diferencial ya que, por ejemplo, el diferencial a nivel nacional entre crecimiento anual del precio declarado de la vivienda y rentabilidad anual de la deuda pública a 5 años es de 0,20 puntos porcentuales, pero a favor de la deuda pública, mientras que en la Comunidad Valenciana es de 3,78 puntos porcentuales, pero a favor de la vivienda».
Los promotores no saben, como tampoco el presidente de la Reserva Federal de EE UU, cuánto va a durar la tensión en el mercado financiero y del seguro americano y sus repercusiones sobre los mercados de valores de todo el mundo y sobre el sector bancario. Ahora bien, el secretario de Provia destaca que «prevemos que se reactive con fuerza la venta de pisos en febrero y que, en apenas dos meses, se agote el producto». La patronal de promotores admite que no se está construyendo «nada» desde hace muchos meses y que sólo hay actividad para finalizar, en su caso y no en todos, las promociones iniciadas antes del escándalo subprime.
Producción
«Para que el nivel de producción del sector en la provincia vuelva a la normalidad, tendría que pasar un año y medio, por lo que, cuando se reactive la demanda -que se va a reactivar a principios del próximo año- se va a acabar la oferta de pisos en la provincia», vaticina Ros.
Ese stock ha llegado a superar las 50.000 unidades construidas en los dos últimos años, lo que ha acarreado un inmovilizado de capital superior a los 10.000 millones de euros, según el informe que Provia dio a conocer en una junta de la confederación empresarial Coepa el pasado abril.
Provia, que siempre ha manifestado su preocupación por las tensiones inflacionistas en el mercado, producto de la fuerte demanda en el último lustro, vaticina que los incrementos de precios vuelvan a la senda de los dos dígitos, frente al actual recalentamiento de la burbuja. «Lo que va a ocurrir el próximo año en la provincia es que va a crecer de nuevo el precio más de la cuenta, lo que no deja de ser lamentable, pero el mercado inmobiliario es así», añade el secretario de la patronal que preside el promotor benidormí Francisco Murcia-Puchades, que celebrará el próximo día 25 una junta general para analizar los últimos acontecimientos.
En dicha cita, no se pasará por alto ni el clima desfavorable que se ha creado con el caso Riviera (pese a que esta compañía no forma parte de la patronal Provia) ni las últimas declaraciones del conseller de Vivienda, García Antón, a La Verdad, el cual confirmó que el plan de ayudas a la vivienda mixta solicitado por el sector para sacar parte del stock ha quedado en agua de borrajas.








