ELCHE

NUEVO CURSO ESCOLAR
Tal es el colapso de los centros, que la Conselleria de Educación está instalando barracones en tres colegios para que puedan dar cabida a sus alumnos, como hizo en su día en varios institutos de Secundaria. Tanto Campello como la edil de Educación en el Ayuntamiento, Blanca González, recuerdan que esta situación viene dada porque el departamento autonómico aún no ha construido el colegio Clara Campoamor, pese a que este mes comenzará su cuarto curso de funcionamiento.
«Me sorprende que el Gobierno valenciano se vanaglorie de que ha tardado ocho meses en crear un circuito de fórmula 1 y para construir un colegio lleve cinco años, teniendo en cuenta que la educación de nuestros hijos es lo prioritario. Chirría un poco», se queja González, quien agrega que «ya vamos con mucho retraso porque en este momento necesitamos otro colegio».
El Clara Campoamor, que tiene su sede provisional en la escuela infantil Gabriela Mistral, es uno de los centros donde se han instalado barracones. A partir de la semana que viene el despacho de la dirección y profesores, así como la cocina y el comedor funcionarán en aulas prefabricadas. Será la primera vez, al menos en la ciudad, que un colegio cuenta con un comedor prefabricado.
En el espacio que ha quedado liberado en el centro, el que se venía utilizando para el comedor y sala de profesores, acogerá este curso varias aulas destinadas a los alumnos de primero de Primaria. El problema, tal y como han manifestado en múltiples ocasiones desde la concejalía, se presentará en septiembre del 2009, cuando se precisen tres clases más y no quede espacio para instalar nuevos barracones.
Todo apunta a que el Clara Campoamor no estará construido antes del 2010. La presentación del proyecto a los padres y madres del centro tuvo lugar el pasado mes de marzo, sin embargo el proyecto se encuentra en estos momentos en manos de los técnicos de Ciegsa y aún no hay fecha para el inicio de las obras. Lo que sí se ha anunciado por parte de la Conselleria es que una vez se adjudiquen las obras y se firme el acta de replanteo, la construcción del complejo escolar se prolongará entre 18 y 20 meses.
Sin novedades
Mientras tanto la solución propuesta por el departamento autonómico son los barracones, que también se van a instalar en los colegios La Paz de Torrellano y Las Bayas. Según el presidente de la Federación de Padres, en este último «lo que se ha instalado es un barracón como los que se ponen en las obras, es inadmisible», protestó.
El Altet es otro de los centros que contará con estas infraestructuras, que ya se instalaron el curso pasado. Campello puntualiza que la Conselleria de Educación aún no ha anunciado si los alumnos de este centro tendrán nuevo colegio o no. Tampoco en el caso de los escolares de Perleta se ha avanzado nada.
«Se hicieron las catas, en principio para derribar el viejo aulario y crear un nuevo, pero hasta ahora no ha habido ningún movimiento nuevo y los pequeños continúan, como el año pasado, desplazados al Carlos III», asevera.
El problema de falta de espacio para atender la demanda de plazas ya quedó patente en la campaña de escolarización, el pasado mes de junio. Tras realizar encaje de bolillos para poder dar cabida a todos los nuevos alumnos que solicitaron una vacante en los colegios ilicitanos, el Ayuntamiento tuvo que adoptar la medida de habilitar tres nuevas aulas en los colegios Ferrández Cruz, Pusol y Reyes Católicos.
Pero, además, decidió aumentar la ratio, el número de niños por aula, hasta 28 escolares en algunos casos. El máximo está establecido en 25 pequeños y en 20 en las clases de 3 años. Pese a estas medidas, la edil de Educación confirmó que a un grupo de niños de 3 años se les tuvo que asignar centros que ni siquiera estaban en su zona limítrofe de residencia, sino en áreas más alejadas de sus domicilios.
Ahora en septiembre, la situación vuelve a complicarse. González afirma que ya hay más de 100 solicitudes de escolarización que se han presentado fuera de plazo y a las que hay que dar respuesta. Estas peticiones corresponden a familias que acaban de instalarse en la ciudad y tienen niños en edad escolar.
La edil asegura que el número continuará creciendo en los próximos días y que no descarta verse obligada a habilitar algunas aulas más para poder dar una plaza a esos niños.
No obstante, en los últimos nueve años la ocupación de espacios comunes en los colegios para habilitar aulas ha sido una práctica tan frecuente que padres y responsables municipales coinciden en señalar que «no queda ya ni un metro cuadrado libre».
La adjudicación de plazas a estos chavales se realizará la próxima semana, en la primera reunión de escolarización que hay prevista. El inicio de curso en Secundaria también estará marcado, según los responsables, por la falta de vacantes para los alumnos que lleguen fuera del plazo de matriculación.
Falta de docentes
Otra de las preocupaciones de los padres y madres estriba en la incorporación del profesorado al inicio del curso. Campello recuerda que todos los años faltan docentes en las aulas por el retraso de conselleria en adjudicar las plazas y en el nombramiento de sustitutos, en otros casos.
El problema se presenta, sobre todo, en la cobertura de las plazas de profesionales que atienden las áreas de educación especial. También suele haber carencia de profesores de determinadas asignaturas como inglés.
La Federación tiene previsto la próxima semana contactar con todos los colegios a fin de evaluar las carencias de profesorado y exigir a la Conselleria de Educación que cubra las plazas vacantes. Asimismo los representantes de la FAPA mantendrán una reunión con la edil de Educación en el Ayuntamiento y los padres del Clara Campoamor para conocer cuál es la situación del centro escolar y si se ha producido algún contacto con los responsables territoriales o autonómicos.









