
Los bomberos tuvieron que despejar las cuatro columnas y ampliar el cerco de seguridad que rodea al monumento para evitar que la caída de elementos del conjunto pudiera ocasionar algún percance, según explicaron fuentes del Speis.
El monumento a los caídos en la Vega Baja fue erigido en 1941 por el escultor Daniel Bañuls en recuerdo y homenaje a 50 combatientes del bando nacional que acudían a Alicante a intentar liberar a José Antonio Primo de Rivera. Su actual estado es de total abandondo, como demuestra el hecho de que se vayan cayendo las losetas que forman las cuatro columnas de las que consta el monumento, y dejen al aire la estructura.
Además de ser objeto de pintadas por parte de grupos de izquierda, este conjunto artístico se ha quedado dentro de la urbanización de los expropiados de Agua Amarga.









