PROVINCIA

EN BREVE
Esta decisión de la Conselleria no se saldría de lo habitual, si no fuera porque, en esta ocasión, Sanidad no comprará el material a la empresa seleccionada, Karl Storz Endoscopia Ibérica S. A., sino que se lo alquilará por un período de cuatro años, es decir, que concertará sus servicios durante este periodo de tiempo, en el que la empresa se encargará, además, del mantenimiento de todos los materiales, según el contrato.
Es la primera vez que se usa esta modalidad para conseguir el equipamiento de un quirófano, al menos en el Hospital General de Alicante, según confirmaron fuentes del centro sanitario.
Pasado el plazo estipulado, la Conselleria tendrá la opción de comprar este equipamiento, renovar el contrato con la empresa adjudicataria o convocar un nuevo concurso de adjudicación.
El quirófano en cuestión es el número siete del Servicio de Ginecología del Hospital General de Alicante, al que están sometiendo en estos momentos a un proceso de renovación, ya que, según fuentes del centro sanitario, «se había quedado desfasado».
Esta renovación consistirá en la adaptación del espacio quirúrgico a las nuevas tecnologías existentes en el campo de la cirugía, como son la posibilidad de emplear endoscopias y realizar una cirugía mínimamente invasiva.
El citado quirófano igualará así sus posibilidades tecnológicas a las que en estos momentos tienen el resto de las salas quirúrgicas del hospital.
Las obras ya han comenzado y fuentes del centro estiman que podrá estar acabado en un par de meses, tras los cuales entrará en funcionamiento.
La fórmula elegida para hacerse con el equipamiento necesario, que está incluida dentro de la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas Valencianas, evita a la Conselleria de Sanidad hacer el fuerte desembolso que supondría la compra de los equipamientos para poner en marcha este quirófano integrado, que serán «de última generación», indican fuentes de la Conselleria.
De esta forma, el coste total, durante cuatro años, será de 340.000 euros, un precio muy inferior al que se derivaría de la compra y mantenimiento públicos de los equipamientos y materiales requeridos.
Ahorrar dinero y obtener el mejor equipamiento son las razones aducidas por la Conselleria de Sanidad en cada uno de los conciertos de servicios con empresas privadas. Sin embargo, algunas voces, sobre todo sindicales, critican la cada vez mayor inclusión de las empresas privadas en el ámbito sanitario público, que no sólo se manifiesta en el concierto de determinados servicios o aparatos, sino en la gestión privada de los hospitales que la Conselleria acaba de construir o está construyendo.








