ALICANTE

El alcalde, Luis Díaz Alperi, ya conoce semejantes cálculos y se los ha hecho saber al resto de concejales. Lo hizo el pasado lunes, en el transcurso de la Junta de Gobierno Local. Según las fuentes consultadas por La Verdad, algunos ediles han mostrado una gran preocupación por los efectos que tendrá en sus respectivas áreas de trabajo.
No obstante, los responsables de Acción Social, Servicios y Mantenimiento y Seguridad, es decir, Asunción Sánchez Zaplana, Andrés Llorens y Pablo Suárez, pueden respirar relativamente tranquilos. La propuesta presupuestaria del Ayuntamiento de Alicante para el 2009 se basará en el mantenimiento del gasto de estas tres grandes áreas, que son, en definitiva, las de mayor carácter ciudadano. Incluso, en las exiguas posibilidades que se prevén, cabe la posibilidad de que algún programa concreto disponga de más dinero.
Sin embargo, el resto de concejales y delegados deberán preocuparse mucho de lo que se les viene encima durante el 2009 al menos. Gastos los justos e inversiones... Los ediles y delegados deberán realizar un esfuerzo para aprovechar los fondos obtenidos a través de los últimos préstamos -más de 100 millones de euros- y ejecutar lo que tienen asignado. En algunos casos, según las fuentes consultadas, el nivel de ejecución es bajísimo. El 2009 será el año de ponerse al día y finalizar -el algún caso, empezar- aquellos proyectos pendientes que cuentan con financiación.
El capítulo de ingresos del Ayuntamiento de Alicante para el 2008 es de 254,8 millones de euros. Un descenso del 40% supondría disponer sólo de apenas 14o millones de euros. Las principales incorporaciones de capital proceden de los impuestos directos y, en concreto, del de Bienes Inmuebles. La recaudación incluida en los presupuestos del 2008 asciende a 70 millones de euros. Todas las previsiones apuntan a que el aumento este año será inapreciable. El que sufrirá una caída espectacular en el 2009 será el Impuesto de Construcciones, del que el Ayuntamiento prevé recaudar este año 14,3 millones de euros. En Hacienda temen incluso que pueda caer hasta el nivel de recaudación de los principales impuestos y que sea Suma el organismo que sea vea obligado a cobrar a más morosos que nunca.






