CULTURA

PROGRAMA PARA HOY
Los propios directores y realizadores se quejan de que muchos festivales limitan la creatividad de los cortometrajistas porque no aceptan temáticas de ficción o animación y muchos se limitan a producciones de 35 milímetros.
Gracias a la digitalización del cine, hoy en día, puede parecer fácil realizar un cortometraje o un documental, pero productores como Ricardo Fernández o Vicente Molina, aseguran que es bastante «costoso porque encima no tenemos ayudas. Puede que sea más fácil acceder a los medios, pero con eso no basta. Es necesario un buen guión basado en una idea original, que sea fácil de realizar y que llegue al público y pueda encajar en los festivales. No pretendemos cambiar el mundo porque sería absurdo, nos basta con que reflexionen durante cinco minutos».
Pesimistas
En lo que sí parecen coincidir varios realizadores ilicitanos y de la provincia de Alicante es en que todos esos factores hacen que «nuestro estado natural sea siempre pesimista. Es algo que va consustancial a nuestro trabajo porque siempre queremos más». Además Fernández apunta que en Alicante «hay poco movimiento cultural en general y el mundo del cine está muy complicado».
Entre los cortos que se van a dar cita a lo largo del festival, podemos encontrar títulos como El canal de la discordia, de Vicente Pascual y Luis Verdú, un documental que aborda la problemática que se está viviendo entre las diferencias sociales y económicas en Panamá y Conciencia basura, del también alicantino Ricardo Fernández, que refleja la actitud basura de algunos de los jóvenes respecto a su ciudad.
Con unos medios más limitados y obras más breves, El ataque de los robots de nebulosa 5, un corto de ficción de Chema García que se rodó en casa de la directora de arte Leonor Díaz con algunos de sus familiares y otro ejemplo es Lost planetos, de tan solo dos minutos de duración y que Vicente Molina creó por ordenador con imágenes planas.
La directora del certamen, María Dolores Piñedo, avanzó ayer, en un pequeño balance que hasta los diferentes espacios en los que se está llevando a cabo el festival, se están acercando una media de 2.000 personas diarias que salen «bastante satisfechas por la programación, lo cuál es todo un orgullo para los que lo organizamos y también para los participantes», ya que gracias a los coloquios establecidos pueden recibir de primera mano las reacciones y opiniones del gran público. Pero no será hasta mañana cuando podremos conocer los ganadores a las diferentes categorías en la gala de clausura del certamen.







