Eso lleva a que muchas de sus palabras sean perfectamente prescindibles, y no pocas veces de una comicidad involuntaria, pero en eso justamente consiste su negocio. Así, este sábado noche, describiendo la tensión de los gladiadores: «Ahí están dándose gritos de aliento, porque la procesión va dentro». Hasta el ripio tiene su gracia. Como Cuatro se plantea esto como un espectáculo cómico, la hilaridad se extiende a absolutamente todos los aspectos del programa, y eso incluye la traducción de las declaraciones del presentador y los concursantes del show original. Ellos hablan y Fernando Costilla simula una especie de traducción simultánea que consiste en emplear la mayor cantidad posible de tópicos, entonados además con un cierto deje que recuerda a Chiquito de la Calzada. Por ejemplo, el traductor hace decir a una de las gladiadoras hoy estoy más feliz que unas castañuelas, y al conductor del show, Hulk Hogan, le hace comentar hoy has roto con la pana.
El giro castizo, puesto en labios norteamericanos, es absolutamente inverosímil, pero en eso radica la comicidad. Otras veces la comicidad es involuntaria, como cuando los comentaristas reproducen los tópicos habituales del locutor deportivo español. Así, por ejemplo, ese híbrido de jerga taurina y metáfora bélica que reza las espadas están en todo lo alto. En fin: es mucho peor la telerrosa.





