ASUSTADO. Un niño pequeños se aferra a la espalda de su padre, al paso de la guerrilla de pólvora, anoche. / ALBERTO ARAGÓN
EL PROGRAMA DE HOY
Representación de la Reconquista en el Centro Oriol: a partir de las 11.30 horas.
Gran Desfile Infantil: a las 21.45 horas, desde la calle Aragón.
Exposición Pública de la Gloriosa Enseña del Oriol: las 23.30 horas frente al Ayuntamiento, concentración con la presencia de las autoridades y festeros para ver la exposición en el balcón principal del Consistorio. Moros y Cristianos 2008
La galería completa con las fotos de la Guerrilla de Pólvora y la toma del Castillo puede verse en la edición digital del periódico: www.laverdad.es/alicante
Eso de que Orihuela huele a pólvora durante los Moros y Cristianos se hizo ayer realidad. A las nueve en punto de la noche y después de una jornada en la que los festeros participantes en la guerrilla recogieron, uno a uno el explosivo, se desató la batalla. En primer lugar, los Caballeros del Rey Fernando, embajadores cristianos del 2008 con Francisco Javier Ruiz Bas a la cabeza. Desarmado, el cristiano aguardaba a que sus huestes le pasaran los arcabuces para dispararlos. Este año la comparsa cuenta con Don Fernando, el cañón que bautizaron el viernes pasado con la alcaldesa como madrina y que acompañará a partir de ahora al ya conocido Fernandito. Tras ellos, el resto del bando cristiano seguido por los moros, cortejo que también abrieron los embajadores, los Moros Viejos de Abén Mohor, con Nazario Gómez como primer espada, o tirador en este caso.
En total tomaron parte en el desfile más ruidoso de las fiestas en torno a 300 festeros, con un kilo de pólvora por barba en sus cantimploras. Al margen de esos trescientos kilos, que se tradujeron en miles de disparos, estaban los cañones que ambos bandos sacaron a la calle. El desfile salió puntual del Paseo de Calvo Sotelo y las tropas avanzaron lentamente, formadas por las distintas comparsas, por el Puente Nuevo hasta la Glorieta. En esta ocasión hubo mayor presencia de público, si bien quienes no sabían de qué iba la cosa y no se habían llevado los tapones para los oídos miraban de lejos el cortejo. A la llegada a la Glorieta todo estaba preparado para escenificar la Toma del Castillo y el Pacto del Rey Teodomiro, la parte fiel a la historia de los Moros y Cristianos de Orihuela, con permiso de la leyenda y de su máxima protagonista, la Armengola, quien también participó en este acto.
La multitud, con el sentido del oído algo dañado se apostó en la céntrica plaza para disfrutar de la parte más dulce de la noche. Los Contrabandistas, embajadores cristianos del 2007, abandonaron la fortaleza para que subieran los Moros Viejos y estos, tras el segundo parlamento, se fueron cabizbajos a favor de los Caballeros del Rey Fernando. La música festera inundó la Glorieta antes de la llegada, y el Síndico del Oriol, Domingo Espinosa, vestido de chilaba, recibió a los cargos a ritmo de marcha cristiana.