La Ciudad de las Estrellas quiere decir que hay que proteger espacios naturales en su diversidad expresiva, sin impacto ambiental y potenciando y rescatando lo bueno que tiene la tierra», cuenta. Para ello, el lugar tendrá unas construcciones mínimas como observatorios, invernaderos y museos.
Además, el proyecto también tendría un componente social. «Está pensada para todas las personas aficionadas a la astronomía y la naturaleza, sin barreras arquitectónicas para invidentes y discapacitados», cuenta Aparicio. La asociación apuesta por el desarrollo sostenible, creando un tejido económico que tenga sus propios productos artesanos y que pueda llegar a autofinanciarse e ir desarrollándose. Por otro lado, la Ciudad de las Estrellas es también un estilo de vida. «Las personas que la integren deben formarse con un espíritu sobre la sensibilización hacia el medio ambiente, la naturaleza y, sobre todo, astronómica. Queremos un clima agradable para el bienestar individual y como ayuda de los demás hacia la sociedad», explica Aparicio.







