Fueron unas elecciones en toda regla. No faltaron las sedes como si de un partido político se tratara y celebraron además el fin de campaña, y un día después sólo uno el triunfo; en las que también se hicieron muchas promesas y algunas fiestas para captar a los indecisos. Se celebraron muchas reuniones y compromisos. Ambos, Valera y Martín-Zarco marcaron entonces un antes y un después en la forma de presentarse a los festeros. Y visitaron todos los racós de hogueras y de barracas.
Ayer el propio Valera recordaba que además, fueron unos comicios «muy mediáticos».
Los bajos del Ayuntamiento eran un hervidero aquel 18 de octubre en el que ambos se creían ganadores. Martín-Zarco siempre fue por detrás en el recuento y al final Valera se impuso por 141 a 102 votos, y sólo cuatro de ellos eran en blanco. Valera alcanzó el 57% de los votos emitidos frente al 41,2% de la actual candidata.





