ELCHE

NÚMEROS
Los motivos por los que el excedente es bajo son dos, según el presidente de Ateco. «Uno ha sido la poca celeridad y lentitud en la tramitación de los procesos urbanísticos, que tradicionalmente ha habido y que en muchas ocasiones ha dificultado la puesta en marcha de procesos de edificación. Eso ha conllevado que se hayan puesto en funcionamiento menos procesos que en otras ciudades. Y sin lugar a dudas la prudencia y la cautela del sector de esta ciudad, que viendo una situación complicada no ha iniciado nuevas promociones sin tener la seguridad de que tenía la posibilidad de vender las ya realizadas».
De las 548 viviendas existentes, 320 están terminadas pero no vendidas. Un 22% se encuentra en la ciudad, un 20 en las pedanías y un 3% en las playas. Además, 228 se pondrán en el mercado en seis meses. Un 88% están en la ciudad, un 8 en las pedanías y un 4% en el litoral. Para el presente año se han solicitado 79 licencias, lo que supone que en dos años habrá otras 686 más. Teniendo en cuenta que la media que ha ido absorbiendo el mercado en Elche es de unas 2.500 viviendas anuales, «todavía estaríamos por debajo de la demanda».
Menos trabajo
La reducción de la actividad puede llegar al 50% en el 2009, dado que, según la directora general de Ateco, Mayte Moya, «el 20% de las 148 empresas encuestadas ni tienen excedentes ni piensan iniciar una nueva promoción». Si la demanda se redujese, el excedente duraría a lo sumo doce meses», por lo que se entiende que a finales de año estará agotado.
Las empresas están parando su actividad, lo que se traducirá «en una pérdida de puestos de trabajo importante», según Diego García. Tres directos por vivienda no construida.
De este modo, «los descuentos irán en función del excedente que tienen las empresas, por lo que no espero una rebaja superior al 5% en los precios, máxime cuando estamos en una ciudad en la que dicho excedente no es muy abundante. Por tanto habrá que aprovechar las oportunidades que ofrezca en el mercado, en la próxima feria inmobiliaria o en cualquier oferta que se organice para tomar posiciones, si se quiere comprar una vivienda».
Puede llegar un momento en el que escasee la vivienda, habida cuenta de que cada promoción dura dos años hasta que el piso está acabado. «Si no se inician viviendas esa situación se producirá como ya sucedió en 1990, tras la aprobación del Plan General».









