La entonces llamada Fábrica Nacional de Cigarros se ubicó en el antiguo Palacio del Obispado del barrio de San Antón, a los pies del monte Benacantil y el castillo de Santa Bárbara, actualmente deshabitado, aunque su fachada y uno de sus cuatro claustros del siglo XVII se mantienen en buen estado de conservación.
Desde un principio, la actividad cobró un gran auge y en pocas décadas ya trabajaban allí varias miles de cigarreras.
El 20 de mayo de 1844, la fábrica protagonizó uno de los hechos que aún permanece en el imaginario de Alicante, ya que se produjo un espectacular incendio en el que no falleció ninguna de las tres mil cigarreras que se empleaban en ese momento en el recinto gracias, según la tradición católica, a la ayuda de la imagen de la Santa Faz.
La fábrica de tabacos ha impulsado gran parte de la actividad económica de la ciudad durante estos dos últimos siglos hasta que, a partir del plan industrial de Altadis de 2000, se decidiera el traslado a las afueras de la ciudad, a un moderno recinto en el polígono de Las Atalayas.
El 10 de julio
Allí, Altadis inauguró el 10 de julio de 2002, en el primer acto de José Luis Olivas como presidente de la Generalitat tras la dimisión de Eduardo Zaplana, su mejor fábrica de Europa, tras una inversión de 40 millones de euros.
En una parcela de 147.288 metros cuadrados, esa planta concentró la producción de cigarro negro que antes se elaboraba en la ciudad de Alicante, Valencia, San Sebastián, Madrid y, poco después, también absorbió el tabaco de Sevilla y de la planta de Lille (Francia).
Aquel día se explicó que los 15.000 millones de cigarrillos de las marcas Ducados, Gauloises, Habanos, Sombra, Boncalo, Partagás y Davidoff que se producirían anualmente podrían dar, colocado uno tras otro, 31,5 vueltas a la Tierra.
Sin embargo, el plan de reestructuración e integración de Altadis anunciado ayer por la matriz, Imperial Tobacco, pondrá dos siglos después punto y final a esta estrecha relación de Alicante, damnificada por la caída de cerca del sesent a por ciento de las ventas en los primeros años del siglo XXI, según la información que ayer facilitó la multinacional, que se fusionó el pasado mes de enero con Altadis.








