
La Conselleria de Educación estudia adelantar las evaluaciones extraordinarias como un complemento al Plan Èxit, una opción que se aplicará si este plan, que prevé que los institutos puedan abrir en julio para dar clases voluntarias de refuerzo a alumnos de tercero y cuarto de ESO con dificultades de aprendizaje en asignaturas instrumentales, se generaliza en el plazo de unos años.
Así lo anunció ayer el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, en la comisión de Educación y Cultura de las Cortes en la que fue preguntado por el grupo del Compromís sobre cómo piensa hacer compatible el Plan Èxit, que pretende reducir a la mitad los índices de fracaso escolar de la Comunidad, pasando del 30 al 15%, con la reducción de la oferta de empleo público de profesorado.
Según Font de Mora, «es intención de la Conselleria, si este plan llega a instaurarse y a generalizarse como esperamos en el plazo de algunos años, hacer también evaluaciones extraordinarias al final de julio».
Los alumnos que estén cursando asignaturas instrumentales, entre las que figuran las de Lengua, Inglés, Valenciano o Matemáticas, podrán disponer así de una convocatoria adicional a la de septiembre y siempre como una opción voluntaria, precisaron fuentes de Educación.
Al conseller le parecería «lo normal» adoptar una medida de este tipo, frente a otras como la propuesta por CC OO-PV para que los exámenes extraordinarios que se celebran en la primera semana de septiembre se retrasen a la segunda quincena de noviembre, y que Font de Mora calificó de «disparate».
En cuanto a la implantación del Plan Èxit, aseguró que todavía desconoce el número de centros donde se aplicará, «entre otras cosas» porque algunas organizaciones sindicales «se dedican a ir a los centros para intentar por todos los medios que no entren en los programas».
También indicó que más del 96% de los alumnos ha obtenido plaza escolar para el próximo curso en alguna de sus tres primeras opciones.
Además, acusó a los socialistas de ser que «unos gestores inútiles que nos han llevado al borde del abismo» en materia económica, en contestación a las críticas de la oposición por el hecho de que el Consell adeuda tres millones de euros por el concepto de trienios a 11.000 profesores interinos, algo que el conseller considera «desajustes de unos meses».







