La comunidad educativa del instituto, incluido el consejo escolar del centro, con el apoyo de la Federación de APA, lleva meses enfrentada al equipo directivo del instituto por considerar que no está respetando los derechos de los alumnos, de la asociación de padres e, incluso, de los docentes. Le reprochan igualmente el cambio de normas y la tomas de medidas, como el cierre de los aseos y de las puertas de emergencia entre otras.
Concentración de apoyo
En los próximos días, los profesores del centro educativo tienen previsto concentrarse en la puerta del instituto para mostrar su rechazo al expediente abierto a su compañero José Ramos Navarro.
El expediente se ha incoado por una falta grave, del artículo 64 del Reglamento de Funcionamiento de Centros, hace un mes. El incidente, relata Ramos, se produjo el 28 de enero cuando se quejó al conserje de que no funcionara una vez más la caldera y los alumnos tuvieran que ducharse con agua fría. El profesor reconoce que elevó el tono de la conversación, pero posteriormente se disculpó. En febrero, el inspector de zona le citó. Ramos creía que «era para hablar del expediente incoado al director del instituto», pero descubrió que «me había denunciado». Hace unos días, el profesor, junto a la representante de CC OO, Angels Varó, se entrevistó con el director territorial. El resultado no fue esperanzador.
El pasado miércoles hubo reunión del claustro, en la que «la gente se indignó tras conocer la existencia del expediente». Los 50 docentes acordaron pedir su paralización. Según Ramos, «la vicedirectora dijo que el asunto del conserje fue un pretexto para el expediente porque se había colmado el vaso».









