
Hace un cuarto de siglo, el 7 de junio, se reunieron por primera vez las Cortes Valencianes surgidas por sufragio universal. Antonio García Miralles sería su primer presidente y Joan Lerma, el primer jefe del Gobierno valenciano.
A aquel primer Parlamento autonómico, que se reunía en el Saló de Corts del Palau de la Generalitat, llegó Rafael Maluenda, un militante del PP de Monóvar y que hasta entonces ejercía como gerente en la empresa más importante del sector del mármol. «Recuerdo todavía aquel primer día. Se me pone la piel de gallina. Todavía me emociono cada 9 d'Octubre cuando veo las pinturas en la pared del Saló de Corts», recuerda Maluenda, que es junto a Rita Barberá, el único diputado que ha pertenecido a las siete legislaturas.
La palabra que define mejor los primeros años del Parlamento autonómico es «precariedad». Especialmente de medios técnicos y logísticos. «El despacho actual de Camps es el que utilizaba García Miralles. Lerma prefería estar en el salón Dorado. Me acuerdo que los miembros de la Mesa nos reuníamos en la antesala del despacho de García Miralles, junto al cuadro de El Palleter y del padre Juan Rico, para debatir los temas. Luego ya, la reunión formal la teníamos con el presidente de Les Corts en su despacho», recuerda.
En esa primera época no había ni coche oficial ni secretaria. Tampoco ordenadores, ni móviles, ni sillones reclinables en el hemiciclo. «Fueron tiempos muy duros. Llegamos nuevos y había que ponerlo todo en marcha. Esa precariedad es, quizá, lo que provocó que hubiera una gran lealtad institucional». Maluenda recuerda con cariño la gran labor que desarrolló con García Miralles para sacar adelante la institución. «Los dos nos recorrimos media Valencia para buscar una sede fija para Las Cortes. Vimos varios palacios, un convento de monjas que hay al lado del IVAM e incluso se valoró la posibilidad de San Miguel de los Reyes. Pero cuando vimos el Palau dels Borja supimos que debía ser allí». Maluenda asegura que cuando entró con García Miralles al Palau de Benicarló «se nos cayó el alma a lo pies, pero vimos que aquello rezumaba nobleza».
La actual sede de las Cortes fue residencia de Rodrigo de Borja, luego pasó a ser una fábrica de hilaturas y posteriormente fue residencia de la familia Fontanals, donde palacio pasó a llamarse de Benicarló.
«El avión»
El 3 de mayo de 1984 las Cortes celebran su primer pleno en el saló conocido como «el avión». Todo enmoquetado y con un aspecto muy similar al del interior de un Boeing. La Cámara inicia ese mismo año las labores para ampliar el Parlamento. De 1986 a 1989 se ejecutan trabajos de excavaciones arqueológicas. En 1990 se comienza a utilizar el hemiciclo y el 17 de noviembre de 1994, la nueva sede es inaugurada por Sus Majestades los Reyes de España.
Un cuarto de siglo después, el ex gerente de la empresa de mármol lleva en su mochila 700 plenos, 290 reuniones de la Mesa, 845 Junta de Síndics y más de 400 comisiones. En el hemiciclo, el PP gobierna con suficiencia; el PSPV continúa su travesía por el desierto y la guerra civil de Compromís augura que en la octava legislatura sólo habrán dos partidos en Las Cortes.








