
En un comunicado, la Guardia Civil indica que también ha decomisado un total de sesenta fusiles que eran almacenados en estos establecimientos comerciales y que han pasado a disposición de la Subdelegación del Gobierno.
Las tiendas infringían la legislación vigente ya que estos fusiles están catalogados como armas reglamentadas y, a pesar de ello, no exigían la tarjeta deportiva.
Las inspecciones se realizaron los pasados días 21 y 22 de mayo después de que los agentes encargados de vigilar la pesca marítima de recreo, en su modalidad de pesca submarina a pulmón libre, detectaran que gran parte de estos deportistas portan este tipo de fusiles aunque carecen de la licencia oportuna.








