
AL DETALLE
Así lo anunció ayer el conseller de Sanidad, Manuel Cervera, durante la firma de un acuerdo con tres asociaciones de fibromialgia de la Comunidad Valenciana con el objetivo de mejorar el bienestar de las personas afectadas por esta enfermedad, de la que se detectan cerca de mil casos cada año en la Comunidad.
Dolor crónico, cansancio o dificultades para levantarse son algunos de los síntomas de esta dolencia, que aparece normalmente a los 55 años de edad y afecta en mayor medida a las mujeres -nueve de cada 10 casos- debido a los cambios hormonales que éstas sufren a lo largo de su vida.
El acuerdo suscrito ayer también contempla impulsar una línea de investigación para profundizar en el conocimiento y tratamiento de estas enfermedades crónicas, denominadas invisibles o silentes porque son muy difíciles de diagnosticar.
Algunas afectadas señalaron que esta enfermedad les impide hacer «una vida normal» y aseguraron sentirse «incomprendidas» por algunos médicos, que en la «consulta médica nos degradan, nos dejan sin recursos ni vocabulario para describir lo que nos pasa» y nos aconsejan que «salgamos de casa o aprendamos a vivir con ella».
«Buscamos la humanidad del médico» indicaron afectadas de la Asociación Valenciana de Afectados de Fibromialgia (Avaf), la Asociació de Fibromialgia de la Vall d'Albaida (Afiva) y de la Asociación de Fibromialgia de Villena, entidades que han firmado el acuerdo.
El conseller explicó que se trata de un «tema complicado de diagnóstico» y no de «sensibilidad» del facultativo que atiende a los afectados, generalmente un reumatólogo, aunque la asistencia debe ser multidisciplinar.
La Comunidad Valenciana cuenta actualmente con tres unidades para tratar estas dolencias, en el Hospital San Vicente del Raspeig de Alicante, La Magdalena de Castellón y el Hospital La Fe de Valencia, a los que acudieron el pasado año cerca de un millar de nuevos pacientes.
La Unidad de San Vicente del Raspeig, de referencia en la Comunidad Valenciana, tiene carácter multidisciplinar al estar compuesta por un terapeuta ocupacional, un psicólogo clínico, una consulta de enfermería específica para esta afección, dos facultativos que atienden primeras consultas y otros tres más de medicina interna.
La del Hospital La Magdalena está también compuesta por un equipo multidisciplinar y la de La Fe se ha establecido un protocolo de diagnóstico y tratamiento de la enfermedad entre diferentes especialistas.







