
El día 8 de enero, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, aprovechó la colocación de la primera piedra del segundo hospital para poner la de la Ciudad de la Justicia a pesar de que la conselleria carecía todavía del proyecto de ejecución y obviamente de la licencia de obras.
El proyecto de ejecución fue remitido al Ayuntamiento hace apenas unas semanas. Según el concejal de Urbanismo, Alejandro Pérez, el proyecto fue supervisado por los técnicos municipales que advirtieron la necesidad de realizar «unas pequeñas correcciones, sin importancia». El pasado 29 de abril, la conselleria entregó las correcciones. Pérez aseguró ayer que el proyecto de ejecución ya cuenta con el visto bueno municipal y que se pueden empezar las obras cuando la UTE lo decida.
Veinticinco meses
La adjudicación se hizo a Dragados-Cleop por haber rebajado en un 20% el precio de licitación que se situaba en 29,5 millones de euros, sin contar el precio del equipamiento. La UTE construirá y equipará por 26,7 millones. El método de financiación será finalmente el del pago aplazado, conocido también como el método alemán. La adjudicataria de la obra pone el dinero y la Generalitat lo devuelve en plazos preestablecidos.
La situación de los juzgados ilicitanos es actualmente insostenible por la falta de espacio así como por la carencia de medios humanos y materiales.









