
La intención de estas jornadas no es quedarse como tales y celebrarse cada año, cosa que según Ginés Saura se realizará, sino crear en el municipio isidreño un centro de estudios concentracionarios «ya que en España hay muchos trabajos dispersos acerca de este tema pero no un lugar donde estén archivados», precisó Saura, integrante de la Comisión para la Recuperación de la Memoria Histórica de Orihuela. Ginés Saura agradeció la colaboración recibida desde los ayuntamientos de San Isidro, Benferri y Redován para la organización de estas jornadas y criticó la postura tomada por el alcalde de Albatera, Federico Berná, quien, tal y como afirmó, «no apoya este proyecto y nos dijo, en una entrevista que mantuvimos con él, que lo único que perseguíamos era remover el pasado, crear la discordia y un clima de venganza».
La jornada que se inicia a las diez de la mañana del sábado contará con la presencia de varios supervivientes de aquella prisión que ahora viven en Francia y Cataluña. Además, por la tarde, se hará una visita guiada a los terrenos del campo de concentración en el que esta comisión persigue que, al menos, se localicen las posibles fosas comunes donde están los cadáveres de los fusilados en este periodo de tiempo. Por lo visto, cuando Franco ordenó el cierre de este recinto, también hizo que desapareciera toda la documentación al respecto, por lo que se desconoce el número de muertos que se registraron.
Vicente Marco, integrante de la comisión en Callosa de Segura, recordó los numerosos trámites que ellos tuvieron que llevar a cabo para conseguir que en el cementerio de Alicante se colocara un monolito con los nombres de los 42 fusilados callosinos que cayeron, por simpatizar con la República, entre 1939 y 1944. Asimismo, reiteró las lagunas con las que cuenta la ley y recordó que un total de 645 personas murieron en la provincia. De ellos, 128 eran de la comarca de la Vega Baja.








