La pieza a restaurar se conoce también como Muralla Medieval y está formada por cuatro torres: Torre Sant Jordi, Torre Santa Caterina, Torre del Colomer y Torre de Cerver o de la Matanza.
Dado que el baluarte alicantino, que está inmerso actualmente en la preparación del proceso de georestauración de la Cara del Moro, es un Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento, para realizar las obras ha tenido que dar su consentimiento la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano.
El Patronato Municipal de Cultura encargó el proyecto al arquitecto Màrius Bevià. Tal y como expone en su trabajo, la actuación se centra en el corazón del baluarte. La zona que se va a restaurar es la muralla que separaba la albacara antigua o mayor de la existente delante del macho.
Su propuesta prevé «paralizar los procesos de deterioro que sufre el conjunto murario, restaurar las formas buscando sus expresiones tardo-medievales, eliminando añadidos claros y modificaciones de épocas posteriores, crear unos espacios que permitan el entendimiento del sistema de accesos medieval al castillo y aumentar el conocimiento que se tiene de la fortaleza».
En casos como el de la Torre Sant Jordi, la utilizada como letrina, se ha detectado, por ejemplo, el tapiado de la antigua puerta de acceso en el siglo XVI, la falta de permeabilización superior y el relleno de escombros y otro tipo de materiales en su interior.
El plazo de ejecución de las obras será de nueve meses.






