Su presidente, Antonio Valero, recordó que «en esta época necesitan agua buena procedente del trasvase. Es lo más conveniente habida cuenta de que en el caso del almendro ya ha sacado la flor y que durante este año se han regado muy poco con lo que ello puede suponer a la hora de sacar el fruto».
Valero hizo especial hincapié en que «la agricultura se encuentra en un momento muy delicado debido a la falta de agua. Hablamos de almendros y granados pero no hay que olvidar las hortalizas y los invernaderos. Todo lo poco que se mantiene todavía en el campo precisa un riego pero con agua de calidad».
Pocas perspectivas
El panorama no parece ser muy esperanzador a priori, habida cuenta de que no hay perspectivas de que llegue agua del trasvase. Además, Riegos de Levante no ha cerrado la compra de agua de Estremeras, que le ayudaba a paliar la grave situación de sequía.
Desde el pasado mes de octubre no hay venta de agua en las comunidades de base, y los más previsores que en su momento embalsaron los pocos recursos que se pusieron a disposición de los regantes, están intentando aguantar todo lo que pueden para no quedarse a cero.
«El agricultor aguanta como puede, pero esta situación no puede prolongarse por más tiempo», recalcó el presidente de la Comunidad de Labradores.









