
La reivindicación, que contó con el respaldó de la Asociación de vecinos San Miguel Arcángel, discurrió desde la periferia de la localidad, justo a la entrada de esta zona de urbanizaciones en la carretera que lleva a Campoamor, hasta el Ayuntamiento donde registraron un escrito de protesta dirigido al alcalde, el porpular Ángel Sáez.
Desde el colectivo se denuncia que el suministro de agua potable «nunca ha sido prioridad del gobierno local del PP» y tienen la impresión de que la inoperancia es porque «se encuentra más precupado de satisfacer los intereses de la urbanizadora que en resolver un grave problema de salud». Con la movilización de cincuenta vehículos, la caravana consiguió su objetivo de saturar las vías urbanas de la localidad para protestar por una situación que califican de insostenible después de tres años de quejas contínuas y reclamaciones por la mejora de las acometidas de agua potable de esta zona del término municipal.
La protesta, en la que estuvieron numerosos residentes extranjeros del conocido Plan Parcial Blue Lagoon, que abarca la mayor parte de núcleos residenciales como la urbanización homónima, El Galán, Blue Hill, Eagle's Nest, Aldea del Monte, Mirador del Mediterráneo y Lomas de Golf, puso de manifiesto que tres mil viviendas carecen de agua potable, lo que supone la mitad del censo municipal.
Analíticas
Desde la reivindicativa asociación, su presidente, Manuel Gómez, explicó que la entidad denunció la contaminación «por sales y nitratos del agua potable hace casi cuatro años y todavía estamos sin soluciones a la vista».
Gómez resalta que los análisis de la asociación encargados a un laboratorio fueron ratificados por la Conselleria de Territorio y Vivienda, como organismo con competencias para velar por la calidad del agua para el consumo humano.
Además recuerda que el Ayuntamiento coincidió con el resultado, «a pesar de haberlo negado hasta ese momento». Desde los vecinos se explica que el gobierno municipal decretó que el consumo humano quedaba prohibido pero «es la única iniciativa que se le conoce al Ayuntamiento -lamenta el colectivo-, porque se desconoce que haya emprendido cualquier medida para restablecer el suministro de agua potable».
Las aguas de las que se abastecen los residenciales de la poblada zona están contaminadas por sales y nitratos, al haberse visto afectadas de la intrusión marina los pozos de las que se extraen, dada la proximidad con el litoral. La situación de los residentes, explican, es tal que las dolencias intestinales eran comunes en el inicio de los hechos y aun hoy, declaran algunos de los miembros de la zona, se ven obligados a cambiar de electrodomésticos como lavavajillas o lavadoras «antes de que se agote el período de vida de los aparatos porque el agua es de tal dureza que los inutiliza», declara una vecina. Asimismo las ropas que lavan con el agua al que tienen acceso dura en buen estado menos que cualquier otra prenda.
Escrito registrado
En el escrito que registraron exponiendo su reclamación de soluciones denuncian que el Partido Popular, con el alcalde a la cabeza, en plena precampaña electoral en abril del 2007 apoyó un proyecto realizado por la urbanizadora Villamartín consistente en llevar el agua desde San Miguel, distante ocho kilómetros y la construcción de depósitos reguladores, una solución que los afectados consideran inviable, «al ser un proyecto costoso y lento», que ronda los tres millones de euros.
Por contra los vecinos proponen como solución para resolver el abastecimiento la conexión con la red de agua potable de Orihuela Costa, «más barato, rápido y eficaz» al igual que se conectó el saneamiento de la zona urbanística con la depuradora. La paradoja, explican desde la asociación es que se ha desestimado la solución más fácil porque «el agua potable se encuentra al otro lado de la calle, en unas casas que ya son del término de Orihuela» porque ambos municipios distan una calle, circuntancia que creen es por la que se debería haber optado en vez de la fijación municipal en el proyecto de la urbanizadora que bloquea hasta no sabemos cuándo la solución al grave conflicto que tenemos».








