
Soler dice que «una vez más desde esta fuerza residual y decadente se intenta engañar a sus ciudadanos». El concejal explica que Dolón debería saber que el Ayuntamiento de Torrevieja tiene «la obligación de defenderse ante las impugnaciones de los acuerdos de Pleno, Juntas de Gobierno Local y actuaciones de sus funcionarios», y señala que en este caso, quien genera un gasto a las arcas municipales «no es el alcalde y sus concejales, sino el propio Dolón, que por enésima vez ha llevado a los tribunales al alcalde» y esgrime que «aunque hasta el momento nunca le han dado la razón en los numerosos juzgados a los que ha acudido». Por todo ello, indica el popular es «el político que más gasto provoca a las arcas municipales desde el comienzo de la democracia, porque denuncia por kilos todo lo que hace el PP».
El portavoz del equipo de gobierno recuerda que no debe criticar los sueldos porque Dolón desestimó tener dedicación exclusiva «afirmando que era un sueldo de asistenta de hogar, poco para él», una actitud que califica de falta de ética profesional y doble rasero». El popular afirma que esta actitud viene motivada porque «gana más en el banco en el que entró por enchufe y despreció el sueldazo al que hace referencia», porque, según afirma, entre su sueldo y asistencias a comisiones y plenos «gana más del doble que cualquiera con dedicación exclusiva».
Para el portavoz del PP Dolón «vuelve a mentir» cuando asegura que la mala situación económica impide negociar el convenio colectivo» ya que el convenio, dice, se encuentra en vigor.
Además arremete contra el edil de Los Verdesporque no hay banacarrota pues «el Ayuntamiento de Torrevieja es ejemplar en el pago tanto a sus trabajadores como a las empresas proveedoras».
El dirigente popular replica que el que su denuncia haya sido admitida por el juzgado «no implica en ningún caso, que le estén dando la razón, porque, siempre, ha perdido los juicios en los que ha denunciado al alcalde o a los concejales del equipo de gobierno».
Por último, Domingo Soler aconseja al concejal de Los Verdes y cabeza de lista por su partido al Congreso de los Diputados por Alicante, que «si tuviese vergüenza, debería estar escondido debajo de las piedras, tras haber logrado un éxito rotundo en la ciudad que le vio nacer, con 150 votos», es decir, prosigue Soler, que «ni la totalidad de su familia le votó, una vez más, en las elecciones generales del pasado 9 de marzo».








