
Esta propuesta, en concreto, forma parte de la colección de grabados del siglo XIX que posee el centro bilbaíno. De Goya a Benlliure expone 74 obras de algunos de los academicistas más reconocidos por sus contemporáneos, como Francisco de Goya, Mariano Benlliure, Mariano Fortuny, Eduardo Zamacois, Anselmo Guinea o Rosa Bonheur, entre otros, y reúne sólo trabajos sobre papel. En total, se exponen 8 grabados, 20 acuarelas y 456 dibujos de distintos formatos que se sitúan cronológicamente en el siglo XIX y que reflejan no sólo la transformación técnica que experimentó el arte como consecuencia de la Revolución Industrial, sino la evolución temática que se refleja en las obras de la época. El comisario de la exposición, Javier Novo, explicó que el inicio de este cambio lo marcó Goya con su ruptura con el academicismo del siglo XIX en Los Caprichos, serie de la que se expone el primer grabado. La muestra reúne otras dos piezas de las series Los desastres de la guerra y La Tauromaquia, en las que se observa cómo Goya «empieza a crear libremente».
El desarrollo de la prensa escrita, el creciente interés por «los tipos y las costumbres» y las transformaciones en la técnica artística explican, según Novo, algunas de las transformaciones que sufre el arte en este periodo. El dibujo y la acuarela, considerados hasta entonces procesos previos a la obra final se convierten en el medio de difusión de imágenes, junto con el grabado. La muestra reúne tres dibujos y una acuarela del valenciano Mariano Benlliure, así como algunos grabados, estudios y bocetos de otros artistas, y sus álbumes de recuerdos, género que proliferó en los círculos artísticos del siglo XIX y que reflejan la relación entre los intelectuales y artistas de la época.







