
«Se trata de conservar la cultura masai, una de las últimas tradiciones tribales que pervive en África, y de aprovechar las ventajas de la educación para crecer y progresar», explico el jefe masai que reconoció que éste es un empeño complicado pero que, en definitiva, se trata de buscar una vida mejor sin dar la espalda a su cultura.
Vestido con el atuendo tradicional de su tribu, llamado swuka, de llamativos violeta y azul con decenas de collares de colores, medallas y alguna concha, y su bastón de mando, el jefe masai afirmó pocas horas después de haber tomado su primer avión y ver el Mediterráneo, que no se ha decidido a viajar «para estar cómodo en un hotel» y que no hará como otros que «no volvieron del extranjero» a Kenia. Él pretende «dar a conocer su cultura y encontrar patrocinadores para llevar adelante su programa educativo».
Pastoreo
Aunque con una cultura muy antigua en torno al pastoreo que conservan alrededor de medio millón de masais, el pueblo masai es «pobre» y no puede hacer frente al desafío de la educación. Kikanae quiere sustituir las actuales escuelas, instaladas bajo los árboles en las aldeas, por construcciones occidentales que mejoren las condiciones de los niños, aunque sin que éstos renuncien a sus «raíces».
El objetivo es aumentar la formación para «crecer más» como tribu pero con este «difícil» reto de conservar intactas las tradiciones ancestrales de los Masai, puesto que pretende evitar que les ocurra como a otros pueblos africanos, que han perdido su identidad a cambio de los valores occidentales.
Kikanae aseguró que no es un político y evitó referirse a la pugna entre los dos principales partidos que existe en su país tras las elecciones de diciembre. Se limitó a señalar que no ha alcanzado su región y se refirió a algunas costumbres polémicas.
Ablación
Entre ellas, explicó que hasta hace poco la circuncisión masculina y la ablación femenina eran consideradas obligadas antes de la madurez, aunque ahora afirmó que es una opción libre que practica el cuarenta por ciento de la población.
El segundo de los objetivos de este líder del Masai Mara es configurar un sistema de atención sanitaria en la zona para que la población no dependa en exclusiva de la medicina natural. De hecho, uno de los planes del programa es la creación de un centro de atención primaria en el que se pueda tratar desde una picadura de serpiente, hasta un brote de malaria o asistir en un primer momento a los turistas y residentes en la reserva.
Las esperanzas de William Kikanae para poner en marcha estos proyectos comenzaron a materializarse cuando entró en contacto con Rosa Escandell, directora de la asociación Woman Together y colaboradora de Obras Sociales CAM que ha iniciado un proyecto de microcréditos para dar salida a productos artesanales elaborados por las mujeres masai, y con Jorge Alesanco presidente de la Kenya Cheetah Foundation (Fundación para la defensa del Guepardo en Kenia), que también estuvieron presentes en la rueda de prensa.
Alesanco, que mañana participará en la segunda conferencia sobre El medio ambiente en Kenia desde los ojos de un masai, explicó que su fundación ha llevado a la reserva masai un programa para la conservación del guepardo, el felino que, junto al lince ibérico, sufre la mayor amenaza de extinción.
Guepardos en extinción
«En Kenia hay unos 500 guepardos y, si no actuamos, en veinte o treinta años la especie puede desaparecer», señalo Alesanco, quien recordó que el principal problema de la desaparición de estos animales «se debe a los leones, más que a la caza de humanos, ya controlada». Además de un orfanato para guepardos, la fundación pretende que estos felinos se reproduzcan en cautividad para reintroducirlos en la reserva masai en grupos de cinco.
«Queremos enseñarles a no atacar el ganado de los poblados masai, para que convivan con este pueblo tradicionalmente ganadero, y a mantenerse alerta de los ataques de los leones, su principal enemigo hoy en día», explicó el presidente de la Kenya Cheetah Foundation. La entrada a las conferencias, que se impartirán a las 20 horas, es libre y limitada al aforo del Aula CAM de Alicante.









