
El aumento poblacional es innegable. El número de alicantinos ha crecido un 24% desde el año 1998, ha pasado de tener algo menos de 1.400.000 habitantes a superar el 1.800.000 en el año 2007, última cifra recogida por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Sin embargo, como señalaba esta misma semana un informe sobre el gasto sanitario de la Comunidad, el mayor problema es que «el aumento poblacional no ha venido acompañado de un incremento paralelo de la inversión sanitaria», algo que se refleja de forma clara en el incremento del número de camas hospitalarias en hospitales públicos. Han aumentado, como es lógico, pero a un ritmo inferior al de la población.
En los últimos diez años, el número de camas en hospitales de titularidad pública ha crecido un 13%, es decir, un poco más de la mitad de lo que lo ha hecho el número de habitantes.
Sólo reformas
En el año 1997 había un total de 2.862 camas en los nueve hospitales públicos de la provincia. Diez años después la cifra era de 3.283 y el número de hospitales en manos de la Sanidad Pública el mismo, según cifras recogidas por el Comité Económico y Social de la Comunidad Valenciana y por el Ministerio de Sanidad.
Es decir, que en diez años no se ha construido ningún hospital totalmente público en la provincia, ya que el de Torrevieja, que cuenta con 269 camas, es de gestión privada.
«Lo único que ha hecho la Conselleria de Sanidad en este tiempo es reformar el Hospital General de Alicante, y fue un proyecto desastroso por lo que se retrasó y por el sobre presupuesto tan grande que tuvo», expone Salvador Roig, de CC OO.
En este tiempo, han incrementado notablemente su número de camas disponibles los hospitales de la Vega Baja, con 118 plazas más; San Juan, con 94; y Elda, con 78, aunque el incremento de la población atendida ha sido muy superior en todos los casos.
Un aumento más moderado han registrado los hospitales de Elche, con 52 camas más; Alicante, con 32; y Dénia, con 29.
Apenas apreciable es el incremento de camas de los hospitales de Alcoi, que tiene 13 camas más que hace diez años, y el de Villajoyosa, con cinco más.
El de crónicos de San Vicente del Raspeig mantiene el mismo número y llegó a perder 19 entre el año 1997 y el 2001.
El mayor crecimiento en el total de camas hospitalarias del último decenio se ha producido entre el 2001 y el 2007, ya que en los cinco primeros años apenas se creó una cama más. La causa fue la remodelación de los grandes centros hospitalarios que redujeron el número de pacientes por habitación.
Poca agilidad
Según el responsable de comunicación de CC OO, Salvador Roig, «la Conselleria de Sanidad tiene un grave problema de habilidad y agilidad a la hora de construir nuevas infraestructuras».
Los sistemas puestos en marcha para conocer de primera mano el crecimiento real del número de habitantes atendidos, como el Sistema de Información Poblacional, «no han servido realmente para planificar los recursos y adaptarse a los cambios», dice Roig.
«La construcción de nuevas infraestructuras y a remodelación de las existentes siempre viene acompañada de retrasos, de proyectos y presupuestos que se eternizan», expone Roig.
Además, la Conselleria de Sanidad «no ha desarrollado lo suficiente estructuras básicas, como las Unidades de Hospitalización a Domicilio, o el sistema de Atención Primaria, con los que quedaría reducida la presión asistencial», opina.
Incrementar el número de camas hospitalarias y reforzar el sistema sanitario de base podría evitar que se repitan los colapsos en Urgencias de cada año.








