
Propuso un programa de trabajo: «Reclamo para nuestra Semana Santa una nueva visión de las marchas. El Domingo de Ramos deben de sonar marchas triunfales; el Lunes Santo, Martes Santo y Miércoles Santo, marchas procesionales; el Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo, marchas fúnebres, y el Domingo de Resurrección, marchas de Gloria». Y el actual director de la Unidad de Música de la Guardia Real añadió que «así, la banda sonora se adaptará a la película». Para Grau Vegara, quien confesó vivir por y para la música, «la Semana Santa debe de ser popular, pero lo popular no debe desviarla de su esencia».
Su discurso duró media hora y contribuyó a alargar el acto que, por primera vez, se celebró por la mañana, debido a los problemas de disponibilidad del Teatro Principal. A pesar de ello, el presidente de la Junta Mayor, Manuel Ricarte, considera que la respuesta ha sido buena y que el acto podría seguir celebrándose por la mañana.
La música protagonizó el pregón porque los protagonistas eran músicos. Además del vecino de Bigastro y orgulloso alicantino Grau Vegara, también se homenajeaba al recientemente jubilado maestro Bernabé Sanchís, director durante 26 años de la Banda Sinfónica Municipal, al que se ha nombrado Abanderado. En el escenario reconoció ser el alicantino «más feliz del mundo».
Y otra persona a la que se hizo feliz fue al ex concejal de Fiestas, Andrés Llorens, a quien, por sorpresa, la Junta Mayor le entregó la primera insignia de oro «por su labor al frente de la Concejalía de Fiestas y la ayuda prestada a la Semana Santa», explicaba Ricarte. Los tres homenajeados recibieron una cerámica con la imagen de la insignia extraordinaria.
El público que llenaba el Teatro Principal conoció oficialmente al niño que, por sorteo, es el nuevo Capuchino de Honor: Iván José Montoya, y le dijo adiós a la Capuchina del 2007, Claudia Saumell.
El pregón se tituló Música sacra, música procesional alicantina, y la Banda Sinfónica, en primer lugar, y el Orfeón Cantabile, a continuación, le dieron sentido a este título. De las siete composiciones que interpretaron, cuatro pertenecían a Grau Vegara y a Sanchís.






