
Querían reivindicar el uso del transporte público y de los medios de locomoción no contaminantes, como las bicicletas y, para ello, podrían haberse concentrado con pancartas y silbatos. Pero fueron más allá.
En busca de una imagen impactante que demuestre su punto de vista, decidieron cortar al tráfico la zona de la avenida de Dénia entre la pirámide y el centro comercial Plazamar 2, pero no para manifestarse, sino para hacer una representación. Colocaron dos filas de coches, en total 50, en un carril, y un autobús con el logotipo de la campaña, 50=1, en el otro.
De esta forma, pretendían evidenciar que «las mismas personas que caben en 50 coches caben en un autobús y que usando el transporte público ahorramos contaminación acústica y atmosférica y evitar atascos», explica Javier Cobela, de la PCM. Más tarde, el autobús fue sustituido por 50 bicicletas, que ocuparon una alfombra que hacía las veces de carril bici.
Subidos en la pasarela que atraviesa la avenida, los asistentes tenían una vista privilegiada de la diferencia del espacio ocupado por coches, autobús y bicis. Los datos recogidos por el Ayuntamiento sobre este asunto indican que «los niveles de contaminación acústica en Alicante superan en muchos puntos el máximo permitido, así como los niveles atmosféricos de óxido de nitrógeno y partículas en suspensión», refiere Cobela. Por eso, «tenemos que apostar por métodos de locomoción sostenibles», añade.
La elección de la avenida de Dénia no fue casual, ya que la PCM se opuso desde el principio al trazado de su remodelación. «Hemos obtenido de Urbanismo el compromiso de incorporar el carril bus y el carril bici, aunque nos gustaría que se hubiese contado con la opinión ciudadana desde el principio, porque hay cosas del trazado con las que seguimos sin estar de acuerdo, pero que ya no podemos cambiar», dice Cobela.





