Los profesores se sienten abatidos, afirman que viven en «un círculo vicioso» y que «algunos padres nos faltan el respeto, nos insultan, nos amenazan». En ocasiones, como la del martes, les pegan «y sus hijos se copiarán de ellos». Los maestros recuerdan que son personas, «no animales para resolver los problemas de esa manera».
El claustro de docentes del C.P. Miguel Servet ha hecho un llamamiento a los profesores y asociaciones de padres de la ciudad «para trabajar conjuntamente para que estos comportamientos retrógrados y fuera de lugar en estos tiempos no vuelvan a suceder». Además, la dirección estudia la posibilidad de que los padres no puedan acceder al centro.
En relación a la acciones policiales, pese a la denuncia pública, el profesor agredido no ha denunciado formalmente los hechos ante la Comisaría de Elda, aunque la Policía Nacional es conocedora del incidente gracias al parte de la Policía Local, a la que se avisó para que protegieran al profesorado ante el temor de nuevas represalias por parte de los padres agresores.
El comisario de Elda, Ignacio Gómez Obregón, confirmó que no existe denuncia formal, pero que han iniciado una investigación de oficio y que esperan entrevistarse con el profesor agredido. Por su parte, el concejal de Educación de Elda, José Mateos, lamenta los hechos y reivindico ayer la necesidad de «respetar a los profesores».
La Inspección de Educación de Alicante ya es conocedora de los hechos, a través de la dirección del colegio. De hecho, la Generalitat ha puesto sus servicios jurídicos a disposición del profesor agredido. El Consell ha puesto en marcha el plan de actuación previsto para estos casos de violencia escolar y entre las medidas adoptadas figura la de ofrecer al docente atención jurídica por si necesita hacer uso de ella.
Asimismo, hasta el centro se ha desplazado un inspector y se ha ordenado la actuación de la Unidad de Atención e Intervención, que facilita los servicios de un psicopedagogo.







