
En el estudio se destaca que el municipio está realizando un «esfuerzo en el reequilibrio de los sectores productivos», lo que se considera un «paso trascendente» para superar con éxito «las transformaciones que se van a producir en un proceso de cambios relevantes en el escenario económico nacional e internacional, y que van a provocar un aterrizaje suave también en las economías locales a partir de 2008».
En el apartado correspondiente a la evolución demográfica en el tercer trimestre del año se destaca que mantiene en la línea ascendente de los últimos años. La población crece un 1,4% en los últimos doce meses y se eleva por encima de los 231.000 habitantes. Se trata, según el estudio, «de un impulso que incentiva el consumo y la actividad» del municipio, en un momento en el que la economía española está moderando su crecimiento, con el consiguiente reflejo en los indicadores locales.
Elche registró un saldo migratorio positivo de 1.316 personas durante el tercer trimestre según las cifras del Padrón de Habitantes de la ciudad. Esta cifra representa un crecimiento del 11,1% en términos interanuales y, tras la ligera desaceleración del pasado año, recupera los avances experimentados durante 2004 y 2005, cuando los balances migratorios sumaban más de 1.400 personas en un trimestre.
El saldo migratorio es el resultado de 2.900 altas y 1.589 bajas en el padrón, lo que denota «una latente confianza en las oportunidades que ofrece el municipio y su mercado laboral».
El buen ritmo de creación de empleo es una de las claves de la buena marcha económica. El número de trabajadores en alta laboral creció un 2,2% interanual en septiembre y eleva el colectivo por encima de los 55.500 trabajadores en régimen general.
Más acelerado aún fue el avance del empleo autónomo, que presenta un aumento del 4,2% interanual, prácticamente el doble que los asalariados. El hecho de que la actividad económica del municipio siga generando empleo provoca también un aumento de los demandantes de trabajo.
Según el estudio, la evolución del número de habitantes y la transformación de la industria manufactura, aportan al mercado laboral «un número de demandantes de ocupación que no está siendo del todo absorbido por el resto de los sectores productivos».
Esta realidad queda plasmada en el incremento anual de 3.232 residentes en el municipio, las
más de 1.175 nuevas altas en el régimen general de la Seguridad Social, la incorporación de 638 trabajadores en el de autónomos y, por último, el incremento del paro registrado de 1.526 personas.
Empresas y comercio
Los indicadores económicos ilicitanos se mantienen en la tónica nacional y provincia: sigue creciendo pero se observa cierta desaceleración. Un ejemplo de ello es la creación de sociedades mercantiles, que si bien reduce su ritmo a un 13,7% interanual, sitúa a la provincia en la quinta posición de España por el número de empresas creadas mensualmente.
Otra cifra relevante para determinar el pulso económico es la actividad comercial y de negocio. Durante el tercer trimestre del año se presentaron más de 200 solicitudes de apertura de nuevos establecimientos. Un dato que denota que se ha producido una petición por cada 16 personas que han incrementado la población.
También el número de estas solicitudes se reduce, un 26% interanual. Para valorar este comportamiento desde la perspectiva adecuada hay que tener en cuenta aspectos como: la menor aportación de la demanda interna que vive la economía española, unos tipos de interés más elevados y un endurecimiento en los requisitos para la concesión de créditos por parte de las entidades financieras.










