
En el resto de terrenos que no están asignados a Costas se está construyendo un edificio de cuatro plantas. El inicio de la obra dio lugar a algunas diferencias entre la promotora y Costas, que tuvo que advertir a los responsables de la obra que no iba a permitir que en sus doscientos metros ubicara materiales de construcción y maquinaria.
Tras esa decisión, las obras comenzaron regularmente, aunque con las quejas de los residentes de los edificios próximos, que pensaban que con el derribo de 'El Lobo Feroz' tendrían vistas expeditas al mar.
«Nos hemos quejado pero nos han dicho que es legal, y que los propietarios tienen derecho a construirlo», comentaba a La Verdad un residente que decía no entender «cómo otros edificios que están incluso más alejados, están afectados, y sin embargo uno nuevo, a veinte metros del mar, se puede construir».
La explicación que dieron, tanto el arquitecto director de la nueva edificación, como los responsables de Costas es que el deslinde costero «varía de unas zonas a otras, porque no es una recta».
Quienes tuvieron la esperanza de que tras el derribo de 'El Lobo Feroz', se fuera a permitir ganar más de mil metros para jardines la han visto frustrada. «No se entiende que estén diciendo que el Ministerio va a comprar terrenos para impedir que la costa esté llena de cemento, y en este lugar permitan construir», señalaba quejoso un vecino de un edificio colindante.
Y es que nuevamente la costa masificada de Torrevieja contará con una edificación que contribuirá, con sus viviendas, a que ese tramo de costa situado entre la Playa del Cura y Los Locos, a la superpoblación que sufre la costa torrevejense en los meses de verano.









