
Según manifestó Cano, el responsable provincial de la conselleria le comunicó que se ha descartado la opción de derribar el viejo aulario que se cerró antes del inicio del curso por los problemas de seguridad. Los alumnos de 3 y 4 años que tenían que acudir a estas dependencias están escolarizados en aulas provisionales que se instalaron en el patio del centro de Primaria.
La concejal de Educación y el APA reclamaron el rápido derribo del aulario y su inmediata reconstrucción, al objeto de que los niños permanecieran el menor tiempo posible en los barracones. Pero la conselleria ha descartado esta opción y ha optado por la construcción de un nuevo centro, independiente del actual, para escolarizar no sólo a estos niños sino para atender también las necesidades por el incremento de la población en la zona.
Una vez construido el nuevo colegio, todos los alumnos del Rodolfo Tomás y Samper pasarían al centro y el actual sería remodelado.
Aulas del IES Torrellano
Cano también manifestó que el director territorial le confirmó la construcción en El Altet de una extensión del instituto de Torrellano, «con doce aulas, cuatro para Bachillerato, y una casa para el portero».
La concejal, Blanca González, señaló ayer que «lo primero que tiene que hacer la conselleria es derribar el viejo aulario y hacer uno nuevo para que los niños salgan cuanto antes de los barracones, donde están en malas condiciones». Añadió que «ya hay demasiados colegios pendientes de construcción en el término municipal como para añadir otro más. Primero, el aulario; luego que hagan los proyectos que quieran».










